PSICOLOGíA

Constelaciones familiares, una terapia que gana adeptos para tratar conflictos de pareja

El Centro Gestáltico San Isidro inicia un ciclo de formación profesional
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EXPERTAS. Mabel Meschiany y Carmina Varela abren la etapa de formación. LA GACETA / FOTO DE INES QUINTEROS ORIO

Nunca pudo encontrar una buena pareja. Lo intenta pero siempre termina solo. ¿Infortunio? ¿Mala suerte? Quizás, sólo se trata de repetir una misma elección. Por alguna razón vuelve al lugar de una situación no resuelta de su vida, que no tiene nada que ver con su entorno inmediato ni con ningún hecho coyuntural. Tal vez su forma de elegir pareja provenga de mucho tiempo atrás, de una historia que todavía no conoce ...

Constelaciones familiares. Es una herramienta terapéutica creada por Bert Hellinger y que sirve para trabajar en forma individual o grupal. Por sus rápidos resultados cada vez tiene más adeptos. La psicóloga Mabel Meschiany vino a Tucumán a dictar un taller sobre "Constelaciones familiares estructurales aplicadas a la problemática de las parejas". Invitada por el Centro Gestáltico San Isidro en el NOA, ella dictará en abril un ciclo de formación para todos los profesionales interesados en el manejo de esta herramienta.

"Una colega las llama parejas perfectas, no porque sean armónica, sino porque calzan a medida en el sistema familiar de la otra persona. Creen que se gustaron por el color de los ojos, pero no, hay historias paralelas, ensambladas... Por ejemplo los dos han perdido a sus padres siendo chicos. Pero no son encuentros casuales, sino que encajan perfectamente en el sistema familiar. ¿A quién estoy eligiendo entonces?", se pregunta la psicoterapeuta.

Estas historias en realidad pertenecen a una trama vincular inconsciente. El abordaje es sistémico familiar y transgeneracional (atraviesa generaciones), explican Meschiany y Carmina Varela, directora del Centro Gestáltico. Además es una terapia complementaria de cualquier terapia individual. Trata de "poner en escena" la situación que da origen al problema planteado. En el caso de la terapia grupal, uno elige "representantes" de los personajes de su historia y los ubica en el espacio. Cuando un elemento del sistema se mueve, todos se recolocan hasta encontrar un equilibrio. Así, el trabajo de una persona en su constelación también afecta al resto de participantes.

La eterna soltería, la elección de malas parejas, la tendencia a enfermarse, los destinos que parecen inexorables... Todos pueden ser analizados mediante constelaciones familiares. Mediante esta herramienta se trata de descubrir una trama familiar en la que hay situaciones no resueltas, que se repiten o buscan una reparación, y a partir de allí el objetivo es separar las historias para hacerlas visibles al paciente.

"Una mujer de 65 años que vino a la consulta me planteó la preocupación de su hijo de 34 años -reveló Meschiany-. Él trabaja muy bien pero no consigue una buena relación de pareja. Comenzamos a indagar la historia familiar. Ella se separó hace 30 años y nunca volvió a formar pareja. El marido era alcohólico y no se hacía cargo del hijo. Ella, muy autoritaria, siempre fue madre y padre a la vez. Su mamá, era igual. Ambas estuvieron casadas con hombres muy débiles que se llamaban igual, Facundo".

"El abuelo era psicótico y la abuela trabajaba duro para mantener la casa y sostener a su hijo que logró estudiar y fue abogado, pero era alcohólico. Facundo, el hijo de la señora que consultaba, siempre sintió en la nuca la mirada de su madre. Hasta que un día llevó a su casa un indigente que encontró en la calle. ¿A quien representaba esa persona desvalida? -preguntó la psicoterapeuta-. Al padre y al abuelo, que nunca tuvieron un lugar (fueron excluídos del sistema familiar). Las constelaciones familiares sirven para sacar a luz la dinámica que producen el malestar o conflicto de la persona y hacen posible su corrección".

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