MERCADO LABORAL | RECIPROCIDAD

Los empleados esperan que el jefe sea un pie de apoyo

Solucionar los problemas y admitir los errores, entre las demandas.
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La vida de oficina tiene dos caras como la moneda. De un lado están las constantes demandas de los jefes con el fin de que los empleados mejoren la productividad para el logro de las metas anuales de la empresa. Esta situación genera un clima que, en muchos casos, termina siendo de competitividad frente a la necesidad de mostrar resultados a los superiores. Eso, naturalmente, puede conducir a una serie de beneficios adicionales, como el pago de un bonus, entrega de vales de descuentos para eventos o, en definitiva, un ascenso en la carrera laboral.

De acuerdo con un informe de la consultora internacional Trabajando.com, tres de cada 10 empresarios esperan que este año sus colaboradores sean más productivos que el período anterior. También tres de cada 10 jefes andan detrás del personal para que demuestre un mayor compromiso hacia las metas de la compañía.

Sin embargo, también hay demandas que los empleados formulan a sus jefes o empleadores. En esa otra cara de la moneda, el reclamo mayor es que el conductor de un equipo de trabajo se convierta en un pie de apoyo cuando el trabajador necesita solucionar un tema profesional y hasta personal, si está entre la política de la empresa relacionarse con las cuestiones que atañen al personal y que afectan la productividad. Un estudio del Observatorio de Krauthammer, una agencia internacional de Coaching y Training, revela qué actitud y qué experiencia buscan los empleados de sus jefes.

El 95% de los consultados señala que tienen la necesidad de que su jefe le ayude a ver las cosas de otra manera. "Si los empleados tienen problemas para realizar una tarea, su jefe debería analizar el problema junto con ellos, ayudándoles a abordarla desde otra perspectiva", sugiere el reporte.

¿Esto es algo obvio? Al parecer no lo es: sólo el 52% de los jefes suele optar por este enfoque. El 25% realiza su propio análisis y luego se lo presenta al empleado para su consentimiento. El 12% dicta una vía de acción sin previo análisis ni consulta, y el 8% simplemente exige una solución inmediata.

El segundo reclamo que le hacen los trabajadores a los jefes, según Krauthammer, es que admitan la culpa. Al menos eso dice el 88% de los empleados. "Si el jefe se ha equivocado, debería aceptar su total responsabilidad de forma espontánea", indica el estudio.

Sólo el 43% de los empleados encuestados dicen que su jefe asume de forma espontánea total responsabilidad por sus errores. El 22% de los jefes prefiere admitir que "se ha cometido un error" sin asumir la responsabilidad. El 26% le quita importancia al error o se justifica a sí mismo. Y el 7% culpa a los demás, indica Krauthammer.




El rendimiento de los trabajadores baja debido a que tienen un mal jefe, dice un artículo publicado por "The New York Times", que sugiere hacerse las siguientes preguntas:

¿Critica usted a sus empleados en público?¿Toma el crédito por sus trabajos? ¿Los degrada como una forma de castigo?

¿Sus empleados sienten miedo de usted?¿Espera que ellos hagan lo que usted les dice sin cuestionarlo?¿Les grita?

¿Cree que deben saber qué hacer sin decirles ni darles directivas? ¿Odia delegar?

Si la mayoría de las respuestas es sí, el jefe está en problemas.
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