BUENOS AIRES.- "No me voy a callar la boca cuando diga lo que tenga que decir". Así se presentó ayer el flamante presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, quien además aseguró que Argentina tiene problemas de competitividad.
Méndez ocupará la dirección de la UIA por tercera vez, y será secundado por José Ignacio de Mendiguren -secretario de la entidad-, saliente presidente de la central fabril.
El titular de la Cámara de la Industria del Plástico admitió públicamente que volver a la conducción de la central empresaria es más una "obligación" que algo que hubiera deseado hacer. En esa línea aseguró: "yo estaba afuera".
"En la competitividad intervienen como veinte factores, algunos juegan en contra y otros a favor", explicó Méndez ante la prensa en la sede de la UIA. Entre lo que juega en contra, consideró que los empresarios reciben "presiones" salariales pero señaló que el costo de la energía "juega a favor". También consideró que la competitividad se perdió hace tiempo y que el origen de ello es interno, y que lo más grave es que falta inversión.
Méndez anticipó que va a pedir una audiencia a la presidenta Cristina Fernández, acto al que calificó de protocolar. Inclusive, consideró que tiene "buen diálogo" con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. "Vamos a trabajar por la unidad de los empresarios. Este es un Gobierno muy fuerte, y si no hay unidad la relación se torna despareja", añadió. Por otro lado, aclaró que no asumió el cargo "para ser opositor" aunque sostuvo: "no me voy a callar la boca cuando diga lo que tenga que decir".