El sueño de crecer en un deporte que para muchos está reservado para hombres está muy cerca de concretarse. Cuatro chicas tucumanas y una santiagueña les dieron un puntazo a los prejuicios y concretaron el anhelo de muchísimos chicos. Fueron elegidas para entrenar con el seleccionado Sub 17 y lo harán nada menos que en ese maravilloso predio que AFA tiene en Ezeiza.

Domingo por la mañana en el Complejo de San Martín. Más de 25 chicas se pararon delante de Luis María Nicosia, entrenador de los seleccionados juveniles femeninos. Escucharon atentamente sus explicaciones y salieron al campo a demostrar todo lo bueno que saben hacer con la número 5. De ese grupo, después de varios encuentros amistosos, el DT eligió a Rocío Díaz (17 años, delantera), a Micaela Núñez (15, atacante), a Ivana Hernández (15, volante), a Micaela Villagarcía (17, mediocampista) y María Agostina Salik (santiagueña de 16 años, volante). Ellas, el domingo por la tarde, partirán a Buenos Aires para seguir peleando por un puesto que les permita jugar el Sudamericano que se disputará en enero próximo.

"Hay un buen material para salir adelante. Nunca nos clasificamos a un Mundial. Tenemos que hacerlo para que (Julio) Grondona vuelva a creer en el fútbol femenino. Nunca logramos dar ese paso, pero creo que en esta oportunidad podremos hacerlo", asegura Nicosia, que dirige los seleccionados Sub 17 y Sub 20 de la especialidad.

Detrás de estas adolescentes se esconden historias. Por ejemplo, Díaz, que llegó a donde está gracias a que fue una muy buena alumna de su abuelo Ernesto "Buchino" Juárez, una de las leyendas del fútbol tucumano que llegó a River y a la Selección. "Él me enseñó todo y por eso es mi ídolo", destaca en una charla con LG Deportiva.

Villagarcía es el caso más llamativo. Dejará por unos días el palo y la bocha para dedicarse de lleno a la pelota. "Practico hockey en San Martín. Vine a la prueba y la pasé. Esta posibilidad surgió de sorpresa y jamás imaginé que me eligirían. Sólo jugaba en el colegio", reconoce.

Núñez, en cambio, tiene otra preocupación en mente. "Ahora que me eligieron tengo que hablar en el colegio por el tema de las inasistencias. El técnico también me advirtió que debía bajar cinco kilos para estar bien. Ni loca me pierdo esta chance, estoy dispuesta a hacer todo el sacrificio para cumplir con este sueño porque Nicosia me adelantó que soy la nueve que él quiere", aclara rápidamente la "santita".

Hernández, por su parte, tiene otra misión en mente: mantener en lo más alto la tradición familiar, ya que es sobrina de Daniel "Petete" Hernández, el ex San Martín y Atlético que integró un seleccionado juvenil, y prima de Pablo Hernández -figura del "decano" en el ascenso a la B Nacional y actual titular de Argentinos en Primera. "Estoy muy emocionada con todo esto. Quiero ser como Pablito, que es un gran jugador", confiesa sin problemas la jugadora de San Martín.

Salik fue la que más sorprendida se mostró con la convocatoria. "Hasta hace un año que jugaba en el Barrio Centenario de Santiago. Fiché para Central Córdoba sin imaginarme que tendría esta oportunidad. Ahora sólo quiero disfrutarlo", cuenta ilusionada.

El quinteto está feliz. Nicosia les confirmó que la AFA se haría cargo de los costos de traslados y de estadía mientras formen parte del plantel. "Te imaginás conocer Buenos Aires por primera vez e ir al predio de Ezeiza y entrenar en esas canchas. Es algo increíble", relata Núñez.

Salik no se queda atrás y emite la frase de remate: "es lo que soñamos toda la vida. Lo tenemos al alcance de la mano".

"El interior es el futuro del fútbol femenino"

"La selección Argentina saldrá adelante con las chicas del interior del país. Por eso vale la pena hacer el esfuerzo de buscarlas. Además me gustaría aclarar algo: si el fútbol femenino avanza será por las jugadoras de las provincias", aseguró Luis María Nicosia, entrenador de AFA en una charla que mantuvo con LG Deportiva.

- ¿Tan convencido está?

- El fruto aparecerá. El nivel es bueno por lo que uno observó. Hay que ir a buscarlas, ponerles los mejores profesores, médicos, nutricionistas y que entrenen con 40 pelotas para que que puedan profundizar su técnica. Las chicas de acá tienen un hambre de gloria infernal. Mirá esa chica que separé y le pedí que bajara cinco kilos. No dudó en aceptar la propuesta.

- ¿Por eso apuesta al interior?

- Hay que salir de Buenos Aires, porque si no te quedás con lo que tenés. Hoy tengo 46 chicas del interior que van de lunes a jueves a entrenar. Por ejemplo, el otro día, en Misiones rescaté una chica de 1,94 metros que puede rendir muy bien. Por eso no quiero dejar de recorrer ningún rincón del país.

- ¿Cómo ve el futuro de los equipos que dirige?

- Ojo que no soy mago. Sí podremos estar en el futuro a la altura de los países que hoy marcan el rumbo en el fútbol femenino. Soy humilde y trataré de buscar lo mejor para la Selección. En esta visita, por ejemplo, que duró muy poco, llevé cinco jugadoras. Se que los resultados serán mucho mejores si es que tengo más tiempo para analizar a las chicas.

- Todavía hay muchos prejuicios...

- El fútbol femenino es un deporte y nada más. A las jugadoras no hay que hacerles creer que porque juegan no son femeninas. Hay que enseñarles que cuando entrenan o juegan deben ponerse botines, pero fuera del campo tranquilamente pueden usar zapatos con tacos aguja.

- ¿Qué opina de que las niñas se sumen a las competencias oficiales de infantiles?

- Está bien que hayan decidido incorporar a las niñas en las divisiones infantiles de la Liga Tucumana de Fútbol. Mientras no las lastimen, está todo bien. A la preselección Sub 17 la haré jugar con los varones que también entreno. Así se van soltando.