Ayer se notó mucho. Todo estaba cerrado. Era feriado: 1 de mayo. Para los periodistas gráficos fue una jornada alienante: hay que trabajar aunque sea el Día del Trabajador. No hay descanso, sino edición: hoy sí hay venta de diarios. No la hubo ayer, así que el relax periodístico aconteció el martes: ese 30 de abril se comió el asado para celebrar lo del día siguiente. "Anticipar" rige aun para los festejos.

Pero el Día del Trabajador se portó bien con los trabajadores de prensa. Su evocación fue noticia en el mundo, con el mensaje del Papa y las protestas; en el país, con los discursos de gobernadores; y en Tucumán, con el aumento de la desocupación, según el Indec. Eso sí, la escena argentina sigue dominada por la reforma judicial "K", ya impugnada en la Justicia. Es que ayer se notó mucho. Era el Día de la Constitución. Todo estaba cerrado, aunque no era feriado en honor a ella. Casi parecía una jornada de duelo.