SANTIAGO DEL ESTERO.- (De nuestro enviado especial, Manuel Cardozo).- La diferencia física es una cualidad a tener en cuenta a la hora de calificar a un jugador en un campo cualquiera. Por eso Santiago Portillo, destacado por su talla en el M18, hace resaltar aun más esas aptitudes. Es que a su físico imponente le agrega entrega, pura potencia en su arranque y marca el rumbo de sus compañeros, siendo uno más entre los que van al frente.
En el rugby, el primer contacto se hace clave para desequilibrar una marca rival y "Santi" pareció imparable no tan solo por su fisonomía, sino también por la destreza con la que esquiva enemigos. "Fue un partido difícil, pero se jugó con mucha concentración. Además, las ganas de ganar te dan un plus. Cambiamos totalmente a lo del miércoles", dijo la figura del equipo, reconociendo que había que jugar con una estrategia diferente a la que se utilizó contra Buenos Aires.
"Después del tercer try tuve la sensación de que éramos campeones. Por ahí, nos jugó una mala pasada la ansiedad. Pero por suerte el sueño se nos cumplió", reconoció Portillo, el as bajo la manga del campeón.
En el rugby, el primer contacto se hace clave para desequilibrar una marca rival y "Santi" pareció imparable no tan solo por su fisonomía, sino también por la destreza con la que esquiva enemigos. "Fue un partido difícil, pero se jugó con mucha concentración. Además, las ganas de ganar te dan un plus. Cambiamos totalmente a lo del miércoles", dijo la figura del equipo, reconociendo que había que jugar con una estrategia diferente a la que se utilizó contra Buenos Aires.
"Después del tercer try tuve la sensación de que éramos campeones. Por ahí, nos jugó una mala pasada la ansiedad. Pero por suerte el sueño se nos cumplió", reconoció Portillo, el as bajo la manga del campeón.