La goleada que recibió Atlético en Junín, en octubre del año pasado, fue especial. El equipo de Ricardo Rodríguez no había perdido -ni lo haría luego- por tanta diferencia. Por primera y única vez en la temporada, Sarmiento le convertiría cuatro goles a un rival y el árbitro Ariel Suárez marcaría un récord personal al expulsar a dos jugadores de un mismo equipo en menos de dos minutos.
Lamentablemente, para el "decano", todos los datos registrados fueron en contra, algo que todavía pesa en el plantel. Francisco Dutari fue titular en ese partido que finalizó 0-4, y durante esta semana estuvo hablando con algunos de sus compañeros sobre aquel partido. "Hasta el día de hoy es una espina que nos duele. Nos marcó por lo que fue el resultado y por momentos fue humillante", dice el defensor en la antesala del duelo de mañana por la segunda rueda, tomado como una revancha. "Queremos desquitarnos", asegura.
"Fue el equipo que más nos superó", agrega Gonzalo Bustamante que, minutos antes de que la goleara se desencadenara tuvo en su pie derecho el gol que quizás hubiese torcido el rumbo del encuentro. "Tuvimos chances que no aprovechamos", recuerda.
Además de los análisis futbolísticos nadie se olvida de los fallos del juez. "Hubo algunos que hasta hoy discutimos", explica Dutari. Uno de ellos fue la segunda amarilla que vio Matías Ballini y la posterior expulsión de Cristian Lucchetti,
por exceso verbal. Luego, en el plantel se quejarían de un penal no cobrado a Deivis Barone. El segundo tiempo (las expulsiones se consumaron al final del primero), pasó lo que todos imaginaban.
"Más allá de eso no fue un buen partido", reconoce Bustamante y hace bien. Si Atlético sabe que falló, podrá corregirlo.