De algún modo, es el broche de oro de la temporada veraniega de Tafí del Valle. La última inyección de turismo que les permite a hoteleros, comerciantes y artesanos pasar un poco más holgados los meses de vacas flacas, cuando el frío azota y las visitas se cuentan al por menor.
Esa es la veta económica de "La Pasión", escenificación que cumplió 20 ediciones y que pone a Tafí del Valle en boca de todo el país. Pero sin duda, la pieza dirigida por Ricardo Salim también cala hondo en el espíritu cristiano. De allí el pesar que produce la noticia: la continuidad de la obra no está garantizada.
En LA GACETA de ayer se publicó una solicitada que dejó pasmados a varios. "La Cooperadora del Hospital de Tafí del Valle -la gran mentora de la obra- se desprende de la responsabilidad de organizar y producir la puesta en escena de 'La Pasión del valle'", consigna el texto firmado por Soledad Cossio de Paz y Paola Teufel de Paz, tesorera y presidenta de la entidad, respectivamente.
Los argumentos de tamaña decisión abrevan en la incomodidad que siente la comisión directiva por maliciosas sospechas acerca del destino de los ingresos originados en la puesta. Sin embargo, estas sospechan no son ni el único ni el principal motivo de este repentino portazo.
Argumentos
"El problema con el que nos topamos es principalmente económico. Los costos de producir la obra son tan cercanos al saldo que obtenemos para el hospital que no se justifica semejante esfuerzo y movilización", sentenció la tesorera en diálogo con LA GACETA, notablemente contrariada, aunque convencida de la determinación que tomó la Cooperadora. Ella confesó que el año pasado ya tenían intenciones de abandonar el barco debido a los numerosos problemas que debían sortear.
"La obra ha crecido muchísimo desde que fue puesta por primera vez, se nos ha ido de las manos. Con el enorme incremento de público también han aumentado los gastos de producción", aseguró Cossio. Y detalló: "en las primeras ediciones el director, Ricardo Salim, no cobraba por sus servicios. Después empezó a cobrar. Los actores de la Fundación Teatro Universitario ya no querían dormir en el Club de Veraneantes sino en hoteles, estimo que para estar más cómodos y desempeñarse mejor. Además, debemos incrementar la seguridad contratando más policías, pagar el alambrado del predio, entre muchas otras cosas más que dispararon el presupuesto".
Según Cossio, los grandes facilitadores del evento fueron las empresas privadas que año a año apoyaron a la Cooperadora. "Porque la ayuda de la Municipalidad, de la Provincia y del Ente de Turismo siempre fue mínima. A pesar de que la obra beneficia a al turismo, el Gobierno, con suerte, nos ayudó con el 5% de lo que solicitamos. En estos días recién vamos a cobrar el subsidio que nos otorgó el Ente de Turismo para La Pasión de hace tres años. La Municipalidad nunca puso un peso; sólo contribuye con pasar una topadora para que el terreno sea accesible al público", indicó.
"A toda velocidad"
El intendente de Tafí del Valle, Jorge Yapura Astorga, se mostró confiado y desafiante: "no entiendo por qué estas señoras toman semejante decisión con sólo 20 días de anticipación. El viernes recibí una nota en la que se nos informaba el asunto. Pero que se queden tranquilas: La Pasión se va a llevar a cabo sí o sí, tendremos que conformar a toda velocidad una comisión de tafinistos que tengan la voluntad de hacerla y la haremos", prometió. Adelantó que en los próximos días intentará reunirse con Salim.
La solicitada también cayó como un balde de agua congelada en Turismo. "Me desayuné con semejante noticia con el diario del domingo. La verdad es que no tenía idea de que podrían tomar esta determinación", explicó Bernardo Racedo Aragón, presidente del Ente. ¿Podrían producir ellos la puesta? "Turismo promociona, pero no es protagonista de esto, no tiene capacidad actoral para hacerla -sostuvo-. Pero si se la hace, que no tengan dudas que acompañaremos como acompañamos económicamente los últimos dos años".
Un clásico
Éxito inesperado.- La primera edición de "La Pasión en Tafí del Valle" se hizo en 1993. Ricardo Salim, director y coautor del libreto junto a Luis Caram y Jorge Scanavino, dijo años despues que fue una obra pensada para que asistieran unas 500 personas. En 1997, ya convocaba 15.000 espectadores por función. A esto se refiere la Cooperadora cuando afirma que la representación "se les fue de las manos". Nunca imaginaron semejante éxito. Esa primera función estuvo protagonizada por Edgardo Serra (Jesús), Magui Tula (María), Alejandro Gómez Madrid (Juan) y el propio Caram (Judas), entre otros actores y entusiastas colaboradores. Al año siguiente (segunda foto), la escenografía ya había crecido y la participación del público también.
En conflicto.- En 2005, los dramaturgos Luis Caram y Jorge Scanavino demandaron ante la Justicia a Ricardo Salim, director de la puesta, "por haberse atribuido la autoría del texto". Ellos aseguran que fue concebida por los tres y que el dramaturgo la registró pese a que entre ellos existía un arreglo de no hacerlo. Salim explicó que era un requisito de Argentores registrar la obra para cobrar entradas.