Su mamá estaba en la casa la tarde que el niño de cinco años fue violado dentro de una de las habitaciones. Sin embargo, cuando lo escuchó ya era demasiado tarde y el abuso había sido consumado. Después del ataque, el agresor se escapó y el menor permaneció internado durante varios días en el hospital de Niños.

El hecho ocurrió el 31 de enero, en una vivienda de Villa 9 de Julio. En la casa se encontraban sólo ellos tres: el chico, su mamá de 38 años y su primo de 22 años. Mientras la mujer realizaba tareas de la casa, el muchacho se fue a una habitación con el niño a mirar televisión. Pero en un momento la madre del niño escuchó llorar a su hijo y corrió hacia el dormitorio, donde quedó paralizada.

La mujer preguntó qué sucedía y el pequeño respondió -con sus palabras- que su primo acababa de abusar de él. En ese preciso instante, el individuo se levantó dando un salto de la cama y salió corriendo, sin que la madre del menor pudiera alcanzarlo, según informó la Policía.

Desesperada, la mujer llamó por teléfono a su esposo para comunicarle lo que había sucedido. El hombre no tardó en llegar a la vivienda y ambos trasladaron al niño al hospital, donde confirmaron la violación y el pequeño quedó internado debido a las lesiones que había sufrido durante el ataque.

Luego de denunciar el hecho en la seccional 10ª, intervino el fiscal de Instrucción de la Xº Nominación, Guillermo Herrera, quien ordenó que se allanara el domicilio del agresor y quedara detenido por el delito de abuso sexual con acceso carnal.

Personal del Área Investigativa de la 10ª, a cargo del subcomisario Alejandro Siwecki, se presentó el lunes en el domicilio del acusado, pero no lo encontró. Más tarde, y después de una larga búsqueda, lo hallaron en compañía de un grupo de jóvenes a la orilla del río Salí, en la intersección de ruta alternativa y avenida Gobernador del Campo. Al verse rodeado por los uniformados, al joven no le quedó otra que entregarse. Los policías lo trasladaron a la base del Área Investigativa. Allí identificaron al individuo, conocido como "Mellizo" y domiciliado en el barrio Costanera.

En tanto, los vecinos de la víctima contaron a LA GACETA que, después de la detención, familiares de "Mellizo" amenazaron a la mujer con asesinar al menor si no levantaba la denuncia.