MADRID.- El gobierno de Mariano Rajoy aprobó los presupuestos generales del Estado para 2013, unos de los más austeros en la historia de la reciente democracia española, que bajo la amenaza de un nuevo rescate se suman a los drásticos ajustes puestos en marcha desde su llegada a La Moncloa, en diciembre. "Son unos presupuestos en tiempos de crisis pero precisamente para salir de la crisis", dijo la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, a la prensa, tras la aprobación de las medidas en un consejo de ministros.

Estos presupuestos son "la forma más corta de salir de esta crisis y evitar las dudas sobre España, sobre la sostenibilidad de la deuda española", indicó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en momentos en que la financiación del país se ha dificultado por el acoso de los mercados.

Las nuevas cuentas públicas se aprueban en medio de la recesión y bajo la amenaza de que España tenga que pedir un segundo rescate a sus socios en el euro, después del que ya pidió el país para los bancos. Y mientras las protestas han vuelto a las calles. España tiene que reducir el déficit público del 6,3%, con el que está obligado a cerrar este año, hasta el 4,5% en 2013, según las obligaciones contraídas con Bruselas. "El gobierno confía en que podamos conseguir ese objetivo", señaló Montoro.

La Comisión Europea vigila estrechamente las cuentas del país, tras haber flexibilizado hace unos meses los objetivos de déficit español y cuando Rajoy deshoja la margarita para decidir si pide finalmente o no un segundo rescate que resuelva el problema de deuda.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, saludó en Bruselas los nuevos ajustes españoles, porque son un "paso importante".

En las cuentas públicas para 2013 sólo crecen las partidas de las pensiones, las becas y los intereses de la deuda. Sólo por estos últimos, España tendrá que pagar el año que viene casi 10.000 millones de euros más que este año. El total a pagar son casi 38.600 millones. El peso de la deuda pública continuará en aumento el año que viene, hasta situarse en el 80% del PBI, frente al nivel actual del 75,9%.

La suba de los intereses de la deuda en 2013 se come así los casi 3.900 millones de euros que el gobierno recortará en el gasto de los ministerios y los 6.900 millones que espera ingresar tras la drástica alza del IVA. Entre los nuevos impuestos que se crearán para ingresar 4.375 millones de euros adicionales en las arcas del Estado hay uno, del 20%, para los premios de la lotería, hasta ahora exentos. Además, por primera vez en la reciente historia democrática, el Ejecutivo recurrirá al fondo de reserva de las pensiones para hacer frente a gastos de Tesorería: utilizará algo más de 3.000 millones. (DPA)

Cifras de las medidas austeras

El déficit público español debe cerrar este año en torno del 6,3%. En 2013 se acentuará el ajuste, ya que esa cifra deberá bajar hasta 4,5%.

Entre los impuestos que se crearán para buscar más fondos, figura uno del 20% que se aplicará a las loterías, hasta hoy exentas de tributos.

Rajoy usará 3.000 millones de euros del fondo de las pensiones; la primera vez que se hará en la reciente era democrática.