Después de cuatro fechas sin triunfos, Atlético comenzará hoy una semana reflexiva, casi de diván, algo así como "¿Es esto lo que queremos ser?" Y el partido ante Merlo, el domingo a las 17 (el horario preferido por la dirigencia del club), tendrá al menos tres focos de atención.

En primer lugar, servirá para demostrar si el equipo de Ricardo Rodríguez es tan candidato como se supuso después del 3-0 a Ferro y el 5-2 a Defensa y Justicia. En segundo, si Francisco Dutari (de aceptable ingreso tras la expulsión de Líder Mármol el sábado en Rosario, y que seguramente será titular ante Merlo) puede remendar una defensa con los cimientos demasiado endebles. Y tercero, para que Juan Manuel Cobelli quiebre su sequía goleadora. El 9 jugó cuatro partidos (en total 278 minutos) y está maldito.

"Contra Central tuve tres claras y se me fueron por centímetros. Incluso hubo una jugada que creía que entraba, que era gol, la estuve mirando desde el piso y se fue por nada. También tuve un mano a mano que me achicó muy bien (Mauricio) Caranta y después una jugada medio sucia, que no la pude conectar por poco. Pero son malas rachas", desdramatizó el centrodelantero.

Él tiene confianza
-¿Se puede trabajar en la definición durante esta semana que empieza o sólo hay que esperar a que llegue el primer gol?

-Se puede trabajar, claro. Se practica todos los días, pero llega un momento en que es una cuestión de suerte. A esta edad (el jugador tiene 24 años) tampoco te pueden enseñar a definir. Ya van a entrar. Ricardo Rodríguez preparará para esta semana una serie de trabajos específicos alrededor del 9. "Claro que se entrena la definición. Vamos a hacer unos entrenamientos puntuales. Estoy conforme porque Juan jugó un buen partido, hay que tener en cuenta que hacía un mes que no jugaba (su último partido había sido ante Defensa). En el segundo tiempo lo saqué porque teníamos uno menos y (Gabriel) Méndez me garantizaba mayor posesión", dijo el técnico, que elogió la movilidad de Cobelli.

Sin embargo, no sólo Rodríguez, sino todo Atlético necesita que el 9 convierta. Aún después de un partido que confirmó que su gran virtud es el ataque, "el decano" dejó en Rosario de ser el equipo más goleador del torneo y quedó en el segundo lugar, detrás de Gimnasia. El equipo de La Plata (que le hizo 3 a Patronato) llegó a 13 y Atlético (que le hizo uno a Rosario Central) llegó a 12.

Pero de esa docena, la mitad estuvo a cargo de Luis Rodríguez (sigue siendo el goleador del torneo junto con Mauricio Carrasco, de Patronato), mientras que los otros seis tantos de Atlético se repartieron en seis jugadores distintos: Federico Almerares, Juan Pablo Pereyra, Deivis Barone, Diego Barrado, Leandro Collavini y el propio Méndez.

Oportunidades perdidas
Cobelli, en cambio, se quedó varias veces en la puerta de convertir (de hecho, en el primer partido, en Misiones ante Crucero del Norte, casi empata con una fantástica volea en el último minuto del partido). De todas maneras, queda claro que el rubio es un delantero que aporta más movilidad y descarga de juego que efectividad en el área: no es un goleador, sino un socio de ataque (viene de hacer 3 goles en 23 partidos para Chacarita la temporada pasada).

"Lo peor es ponerse nervioso. El gol ya va a venir", confía Cobelli. Atlético lo espera.