Las corridas de toros fueron autorizadas en Francia, según dictaminó el Consejo Constitucional de ese país, en un fallo que permitirá a sus defensores seguir disfrutando de un espectáculo que califican de "excepción cultural". El tribunal consideró que la actividad (en aquellas regiones donde existe una tradición taurina que no fue interrumpida nunca, como el sur galo) respeta la constitución, y frustró así el intento de los defensores de animales de terminar con un espectáculo que consideran cruel. El Comité Radical Anticorrida denunció que la sentencia fue una "decisión política" y criticó al ministro del Interior, Manuel Valls, de padre español, quien dijo que le gustaba la tauromaquia. Su planteo fue respaldado por Brigitte Bardot, Jean Paul Belmondo y Alain Delon, entre otros destacados artistas. (AFP)