Las nuevas tecnologías, la política, los abusos de poder y las contradicciones del capitalismo son algunas de las cuestiones que aborda el filósofo español Fernando Savater en su obra "Ética urgente". Savater retoma su interés por los lectores juveniles a partir de una serie de problemas que fijan la agenda temática del mundo actual.

A 20 años de la publicación de su hito "Ética para Amador", dedicado a su hijo entonces adolescente y convertido en el primer ensayo filosófico dedicado al público juvenil, Savater traza un mapa con las dudas surgidas de sus encuentros con unos 200 alumnos de colegios españoles.

En "Ética urgente", el pensador vincula cuestiones como las descargas ilegales en Internet, los abusos de poder y los déficits de la democracia con temas de orden universal como la belleza, la solidaridad y la muerte.

Ante todo, Savater reivindica la enseñanza y la transmisión de valores. "No podemos enseñar a los chicos geografía o gramática y esperar que la ciudadanía lo aprendan de papá y mamá -sostiene-. La enseñanza en valores en la escuela es imprescindible. Noi se puede dejar en manos de cada familia, ni al albur de la televisión, ni al capricho de lo que corre por Internet".

Según Savater, educar es tratar a los jóvenes como personas racionales y mostrarles los diferentes caminos a seguir, unos más válidos que otros. "Educar, es enseñar a preferir", resume.

El protagonista

El escritor y profesor de Filosofía nacido en San Sebastián en 1947 ha publicado más de 50 obras de ensayo político, literario y filosófico, narraciones y obras de teatro, entre ellos "La tarea del héroe" (Premio Nacional de Ensayo, 1982) y las novelas "El jardín de las dudas" (finalista del Premio Planeta, 1993) y "La hermandad de la buena suerte" (Premio Planeta, 2008).

Entre sus publicaciones más recientes se destacan la novela "El gran laberinto" y el ensayo "La vida eterna", una reflexión filosófica sobre la religión en la actualidad.

¿Cómo saber los que piensan los jóvenes? Para rastrear la respuesta, el filósofo realizó una serie de encuentros con alumnos jóvenes y respondió a las inquietudes que le planteaban: el tono llano y preciso que utiliza en el libro da cuenta de su interés por capturar la confianza del target al que está dirigido el trabajo.

Ruido de fondo

Una de los capítulos centrales de la obra alude al rol de las nuevas tecnologías, que según Savater añaden una complicación más a la educación por la facilidad de conocimientos y las falsas informaciones como ruido de fondo.

"Internet es una gran ayuda para los que saben, pero no puede sustituir a la educación si tienes lagunas de conocimiento", explica. Más adelante, el pensador critica la pérdida de autoridad de los profesores en la escuela: "hemos pasado del excesivo respeto al profesor a tratarlo como si fuera una especie de colega que, incluso, es un poco maltratado; en mi opinión, un educador no tiene que ser un tirano, pero está cumpliendo una función que necesita autoridad".

Savater considera que los jóvenes ya no dan por hecho que los bienes les han llegado caídos del cielo, sino que se han conquistado con esfuerzo y están en contra de los abusos y de la mala administración.

La indignación, el entusiasmo y la urgencia con la que los jóvenes abordan la realidad que les ha tocado vivir surgen de manera recurrente en el libro, además de las inquietudes que muestran frente al rol que les tocará jugar en un futuro no muy lejano.