En un país que vive profundos cambios a favor de la mayoría de la población, no podemos tolerar que en nuestra provincia siga vigente una norma que vulnera derechos fundamentales. Lejos de perseguir una pacífica convivencia, tiene la finalidad de controlar masiva y especialmente a determinados grupos sociales. También se la mal utiliza con fines preventivos. Desde La Cámpora Tucumán hemos dialogado con referentes en la materia, y hemos escuchado distintas voces. Así, llegamos a conclusiones para lograr un Código de Convivencia, que incluye conceptos como políticas públicas de seguridad democrática; un derecho contravencional mínimo bajo doctrina penal de acto, y principio de mínima lesividad; el respeto al debido proceso; la implementación de la competencia judicial contravencional; la no privación de la libertad como sanción; y la no criminalización de la pobreza y de la protesta social.