Casi fue un batacazo. Argentina jugó el mejor partido en lo va del campeonato en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y nada menos que ante el mejor equipo del mundo: Australia.

Los dirigidos por Pablo Lombi le jugaron de igual a igual a los oceánicos y empataron 2 a 2. Matthew Butturini a los 11 minutos y Jamie Dwyer (35') convirtieron para los australianos mientras que  Argentina empató en el segundo tiempo con tantos de Matías Vila (2') y Gonzalo Peillat (32'), de córner.

El resultado invita a soñar, porqué no, con el pase a la siguiente fase. Si bien quedan dos rivales más en el camino para lograr ese objetivo: Sudáfrica y España, el hecho de haber igualado con Australia, el máximo candidato a conquistar la medalla de oro, abre una luz de esperanza para luchar por algo más que un diploma Olímpico. Españoles y sudafricanos son menos que los australianos ¿porqué no pensar que se pueden sumar seis puntos más?

Después de la derrota con Pakistán, en el encuentro anterior, las chances para seguir soñando en llegar lo más alto posible eran casi nulas. Derrotar o empatarle a Australia parecía ser una utopía. Sin embargo, lo que hizo el equipo argentino fue para el aplauso, con un gran despliegue táctico, físico y técnico, casi termina derrotando al mejor equipo del planeta. Puede sonar exagerado, pero es así, porque el partido terminó con el equipo albiceleste en el área australiana.

Argentina jugó durante los setenta minutos de juego con una gran entrega y con mucha garra. Los chicos pelearon cada bocha como si fuera la última, ante un equipo que parecía que tenía 22 jugadores adentro de la cancha, y no a 11. Aparecían por todos lados como si se multiplicaran. Es por eso, el gran esfuerzo que desplegó el plantel albiceleste, pero que en definitiva valió la pena.

Argentina le empató a Australia, el número uno del ranking mundial, y ahora va por más ¡La pucha si valió la pena haber madrugado! LA GACETA ©