Por medio de la creación de la Oficina de la Mujer (OM), la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (CSJT) ha terminado de alinearse con la política de igualdad de sexos que impulsa el máximo tribunal nacional, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN).

La decisión supone institucionalizar una materia que había sido abordada previamente en los Tribunales provinciales mediante capacitaciones dirigidas a jueces, funcionarios y empleados. A partir de ahora, el Poder Judicial dispondrá de un órgano concebido a imagen y semejanza de la oficina que en la Justicia Nacional existe desde abril de 2009 en la órbita de Carmen Argibay, ministra de la CSJN. Otras jurisdicciones del país ya han dado el mismo paso: Santiago del Estero, Jujuy, Misiones, Río Negro, Córdoba, Chubut y la Ciudad de Buenos Aires.

Las bases y justificaciones de la OM tucumana están desarrolladas en la acordada rubricada el 28 de junio pasado, que la Corte local dio a conocer a comienzos de esta semana. Dicho instrumento dispone que la erradicación de la violencia contra la mujer tiene tal nivel de complejidad que sólo es posible acometerla mediante acciones institucionales e interinstitucionales que promuevan el intercambio de experiencias e información. Además, indica la necesidad de ejecutar programas de capacitación para interpelar estereotipos cultural y socialmente construidos que "invisibilizan" a la mujer o la colocan en un rol social inferior al hombre.

"Es responsabilidad de los poderes del Estado el asegurar las condiciones aptas para sensibilizar, prevenir, sancionar y erradicar la discriminación y la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones y ámbitos. Para ello deben propiciar las acciones positivas que correspondieren y que tiendan a asegurar a las mujeres el goce y ejercicio de los derechos reconocidos por la Constitución de la Nación y los tratados internacionales sobre la materia", expresa la acordada. La OM, que dependerá de la CSJT, tendrá las siguientes funciones: 1) acordar políticas con la Oficina de la Mujer de la CSJN; 2) coordinar acciones con los restantes poderes del Estado referidas a la aplicación de la Ley 26.485, de protección integral de la mujer; 3) desarrollar actividades de formación e investigación en perspectiva de género con instituciones académicas públicas y privadas; 4) organizar actividades de capacitación para el personal judicial tendientes a la incorporación de las perspectivas de género tanto en la prestación del servicio de justicia como en el ámbito de las relaciones laborales; 5) elaborar estadísticas e informes; 6) colaborar con las oficinas judiciales y 7) realizar toda acción que la CSJT le encomiende.

A diferencia de otras iniciativas recientes, como la reglamentación del polémico Cuerpo de Auditores (CA), la acordada de la OM fue firmada por los cinco vocales de la CSJT (no hubo disidencias ni votos por separado). Uno de ellos, René Mario Goane, afrontó el año pasado una tormenta de críticas por atribuir la baja productividad judicial a la "cultura del medio día" propulsada por las trabajadoras de los Tribunales. El escándalo nacional desatado por esta opinión publicada en LA GACETA obligó a Goane a retractarse públicamente.