Hoy, té de ruda, en ayunas. La tradición dice que apenas bastan tres sorbitos para alejar las "ojeaduras" y los males del cuerpo y el espíritu. Esta vieja costumbre, que antes solo existía en comunidades antiguas, hoy se ha puesto de moda entre jóvenes y no tanto. Los vendedores ambulantes, siempre atentos a las novedades, hacen su agosto con los ramitos de ruda macho.

Pero no es cuestión de abusar. Tal vez convenga alertar a los nuevos conversos en las creencias de los pueblos ancestrales de que la efectividad del antídoto contra las "malas ondas" no aumenta con la cantidad de la infusión. ¡Son solo tres sorbitos! Además, está contraindicada para las embarazadas y las que dan de mamar. Sus efectos están en el orden del rito. Quizás, hasta sea más efectivo honrar a la Pachamama hoy, en su día. El respeto a la Madre Tierra (¡eso sí!) aleja todos los males.