CIUDAD DE MÉXICO.- El candidato presidencial por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto, desestimó ayer que las impugnaciones al resultado electoral de los comicios del domingo 1, que lo ubica como virtual ganador, le quiten legitimidad a su futuro mandato. El dirigente le pidió al resto de los postulantes una "actitud democrática" de respeto a las decisiones de la autoridad electoral.
Peña Nieto debe esperar a que el Tribunal Federal Electoral valide su triunfo una vez analizados los cuestionamiento. Ayer se reunió con el actual mandatario, Felipe Calderón, que también atravesó un proceso similar en 2006. Sin embargo, aseguró que no teme ser calificado de "Presidente espurio" como le ocurrió a Calderón en ese momento.
Tanto hace seis años como ahora, las objeciones fueron formuladas por quien salió segundo en los resultados, el líder de centro izquierda Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
La legitimidad "no está en los calificativos que emita alguno de los candidatos y menos de quien no ha querido reconocer el resultado de esta elección", señaló Peña Nieto, quien consideró que el suyo fue un "triunfo categórico", y recordó que obtuvo el 38,21% de los votos, a más de seis puntos de su rival más cercano, cuyo partido impugnó ante los resultados y pidió la invalidación de los comicios por supuesta violación del artículo 41 de la Constitución.
El PRD denunció que las elecciones no fueron "libres y auténticas", como lo prescribe la Carta Magna, porque hubo compra de votos, inequidad y esquemas ilegales de financiamiento por parte del PRI. López Obrador anunció que presentará pruebas adicionales sobre el financiamiento electoral ilícito o proveniente del lavado de dinero.
Búsqueda de acuerdos
"Lo que legitima la responsabilidad que asuma el Presidente de la República es el voto mayoritario de la ciudadanía de nuestro país", insistió Peña Nieto. Instó a los dirigentes que ahora serán opositores a aprender de las actitudes que en el pasado impidieron acuerdos, para aprovechar el nuevo escenario. Así, planteó que todas las fuerzas políticas participen en su mandato, para que nadie asuma la actitud de quedar relegado o ausente en el logro de los cambios que necesita el país.
El ex gobernador del Estado de México ofreció respetar y trabajar con los administradores regionales de todos los partidos en una "nueva relación de colaboración institucional, de definición objetiva y de proyectos conjuntos y compartidos". (Télam)