BUENOS AIRES.- Aunque los discursos públicos digan lo contrario, la presidenta, Cristina Fernández, dio ayer un paso adelante en la ruptura de relaciones con la CGT que lidera el rebelde Hugo Moyano, al recibir en la Casa Moyano al sector identificado como "antimoyanismo" o "amigos" del Gobierno.

El gesto ratifica el quiebre entre el kirchnerismo y "su" otrora líder de los trabajadores, quien supo tener relaciones ambivalentes con Néstor Kirchner, de gran amistad, pero también con diferencias políticas.

Anoche, la jefa de Estado aseguró que le hubiera gustado que "estuvieran todos" los dirigentes sindicales en la reunión que mantuvo con los opositores a Moyano, y se expresó a favor de "una CGT unida". Cristina dijo que no le "gustan los anti nada", al referirse al calificativo que reciben los contrarios a Moyano.

Sin embargo, a la reunión en la Casa Rosada sólo fueron invitados los sindicalistas contrarios a Moyano. "Me gustaría decirles que ustedes defienden los intereses de los trabajadores registrados y yo tengo que representar a los 40 millones de argentinos. Lo importante es que ninguno se enoje por los roles que tenemos que cumplir", les dijo Cristina a los opositores a Moyano.

La jefa de Gobierno afirmó que estaba "agradecida a todos por los ingentes esfuerzos y gestiones que hicieron para que estuvieran todos". Insistió en elogiar la actividad de los presentes para "construir la unidad" del sindicalismo, la que "no debe estar subordinada a una, dos o treinta personas".

"Todos venimos de distintas historias, pero nos une el objetivo común de lograr el crecimiento con justicia social", agregó la jefa del Estado en otro momento. En este punto, admitió que hay sectores de la economía "con problemas" y aludió a frigoríficos y textiles, aunque dijo que el Gobierno desarrolla "políticas anticíclicas" para revertir la situación.

Cristina mencionó que el trabajo en negro llega a al 32,4% de la fuerza laboral, que en 2003 era del 50% y convocó al sindicalismo a que se fije como objetivo la reducción de estos niveles de informalidad.

En el encuentro estuvieron presentes los "gordos" Armando Cavalieri (Comercio); Oscar Lescano (Luz y Fuerza); Héctor Daher (Sanidad) y Ricardo Pignanelli (Smata), y los "independientes", entre ellos Gerardo Martínez (Uocra); Andrés Rodríguez (UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). (DyN-NA)

RECLAMOS POLÍTICOS Y FINANCIEROS

Moyano mantiene reclamos y posturas críticas desde el año pasado, cuando se definieron las listas de candidatos electorales.

El líder de la CGT quiere que el Gobierno eleve el piso sobre el cual se aplica el Impuesto a las Ganancias, para reducir el impacto en salarios.

El camionero también reclama que el Gobierno entregue a las obras sociales sindicales los fondos retenidos, por unos $ 3.000 millones.