La proliferación de taxis que circulan con licencias "mellizas" y hasta "trillizas" no sólo en los municipios de la capital, revelan que a pesar de los controles que se realizan, la informalidad dentro del sistema público de transporte avanza de manera sostenida, a juzgar por las constantes denuncias de los choferes y propietarios de taxis.

En diálogo con LA GACETA el comisario Héctor Rodolfo Cheín, director general de la Policía Vial de la provincia, explicó cuáles son las normas que deben cumplir los taxistas para poder trabajar dentro de la legalidad. El funcionario detalló que la obtención de la licencia municipal "no es suficiente" para estar totalmente en regla. El director del área dejó en claro que, a pesar de que se emiten licencias de taxi en distintos municipios de la provincia, todos los adjudicatarios deben cumplir de manera obligada con el trámite en Transporte. En este sentido, los autos de alquiler deben contar con dos obleas para circular en regla: la que expide el municipio y la que otorga Transporte.

"Si paramos a un taxi que está circulando sólo con la licencia municipal (por más que esta documentación sea legítima) lo retenemos preventivamente. Para funcionar como taxis los vehículos deben tener tanto la autorización del municipio en el que obtienen la licencia, como las obleas que se les entregan en la Dirección de Transporte para que las adhieran en el parabrisas del auto", detalló.

Por otra parte, explicó cómo funcionan los operativos de control en los que intervienen. "Siempre colaboramos con la Dirección de Transporte y con el Sutrappa en los controles sobre los autos de alquiler ilegales. En esos casos nuestra función es brindar apoyo para que puedan cumplir con su función", explicó Cheín. "En principio, un detalle importante que se debe aclarar es que la mayoría de los propietarios de taxis que se registran en la Dirección General de Transporte, piensan que lo están haciendo en la Policía Vial pero esto no es así", sostuvo el titular de la repartición. Según Cheín, la gente se confunde porque, en el edificio donde tiene su base la Policía Vial, funciona también la oficina del registro de la Dirección General de Transporte. "Todos piensan que se están registrando en la Policía, pero en realidad lo único que hace nuestra repartición es ceder una oficina para que se cumpla con este trámite", aclaró el encargado.

Cheín agregó que la Policía Vial no posee la información y el registro de los padrones de los propietarios de licencias de taxi. "No nos corresponde hacer ese trabajo. Nuestra función es controlar que todos los taxis que circulan en la provincia tengan la documentación en orden. Para poder trabajar, los choferes deben conducir vehículos que tengan las obleas que les entregan al registrarse en Transporte", concluyó.