La mayoría de los gremios tucumanos asociados a la CGT no responderá a la convocatoria de la CGT moyanista, al igual que los sindicatos alineados a la otra central gremial madre, la CTA. Eso significa que mañana habrá clases y transporte público de pasajeros, los comercios abrirán sus puertas normalmente, al igual que los bancos.

La huelga afectará de diferente nivel el transporte de carga. Las actividades que resentirán en mayor dimensión serán la recolección de residuos y la distribución de algunas mercaderías de consumo, como agua mineral y gaseosas, según anticipó la delegación Tucumán del gremio de camioneros.

Ante ello, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán solicitó a los vecinos "no sacar la basura durante esa jornada para mantener limpia la ciudad". Además, confirmó que implementará un servicio de emergencia en las cuatro avenidas. Para ello, afectará a 12 camiones y 50 operarios. "El servicio especial se efectuará en horario nocturno", afirmó. A su vez, las sucursales bancarias aseguraron la atención y la cobertura en cajeros automáticos para mañana; mientras que Capega (propietarios de estaciones de servicio) informó que las petroleras reforzaron el sistema de distribución de combustibles para garantizar el suministro de naftas en la plaza local.

Las discrepancias de las organizaciones gremiales salieron a la luz al definir el apoyo al paro. La Unión Tranviarios Automotores (UTA), la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP), La Bancaria y la Sociedad de Empleados y Obreros de Comercio (SEOC), entre otros, se manifestaron en contra de la acción gremial. La CTA local y Uatre, en cambio, adhirieron a la huelga, pero sin cese de actividades. "Muchos se quejan, pero a la hora de exponerse por el reclamo, no lo hacen. Es una lucha de todos", dijo el secretario adjunto de Camioneros, Miguel Capellino.