Cada año, cuando se acerca el otoño-invierno, infectólogos y pediatras machacan con el mismo mensaje: "hay que prevenir las infecciones respiratorias agudas (IRA) en todas las edades, especialmente en los niños lactantes". Seguramente los escuchaste hablar por los medios o habrás leído más de una vez sus consejos en nuestro diario. Pero, ¿sabés qué son las infecciones respiratorias? Para que te informés, hablamos con el doctor Ernesto José Ways, especialista en IRA y jefe de la división Salud Respiratoria. "Las infecciones respiratorias en los niños son generalmente causadas por virus que comienzan a circular cuando llega el frío -advirtió-. Se enferma el aparato respiratorio: se inflaman las vías aéreas y aparecen el resfrío común, la angina y la otitis. Pero también pueden afectar los bronquiolos (se llama bronquiolitis) y los pulmones (neumonía), que son cuadros más severos".
-Son frecuentes en la infancia...
- Muy frecuentes y muy contagiosas, sobre todo en el primer año de vida, en los lactantes. Por eso los bebés tienen más de una infección respiratoria durante la temporada fría.
- La bronquiolitis va la cabeza.
- Todos los años hay brotes de bronquiolitis en esta época. Se trata del primer episodio de sibilancias (silbidos en el tórax al respirar) asociado con la infección viral que clínicamente detectamos por la presencia de moco, catarro, fiebre y tos en los menores de dos años. La causa más frecuente de la patología es el virus sincicial respiratorio (VSR). Compromete de manera repentina y difusa las vías aéreas inferiores: las ramificaciones más pequeñas del árbol bronquial que ayudan a llevar el aire a los pulmones. Estos conductos se inflaman y se obstruyen con moco dificultando la respiración.
- ¿Se parece al resfrío?
- Los primeros síntomas son iguales a los de un resfrío: congestión nasal, mocos, catarro, tos. Pero estos -que duran unos pocos días- se prolongan con un agravamiento de la tos, aumento de la frecuencia respiratoria, silbidos en el tórax, retracción de la piel por debajo de las costillas por la dificultad que tiene el niño para respirar, fiebre, falta de apetito y vómitos después de toser. Hay que consultar al pediatra apenas el bebé se muestre molesto, irritable, sin apetito...
- ¿Cuánto dura la enfermedad?
- Si no sobrevienen complicaciones, generalmente dura entre una semana y 10 días. Es muy contagiosa porque los gérmenes que la producen se diseminan al toser o estornudar: se esparcen por el aire y quedan en las manos y sobre los objetos que se toquen.
- ¿Cuáles son los niños con más riesgo de enfermarse?
- Los menores de 30 días de vida, los desnutridos, los que no toman pecho, los que no tienen las vacunas obligatorias al día, los que viven en hogares de fumadores, los que nacieron con enfermades cardíacas, respiratorias o neurológicas. Se da en los lactantes porque el virus ingresa por primera vez al organismo virgen y lo enferma. Un bebé de días o menos de dos meses de vida tiene su sistema de defensas frágil...
- ¿Qué pasa con los bebés prematuros y de bajo peso?
- Los bebés prematuros nacidos con menos de 1.500 gramos constituyen el grupo de mayor riesgo. Pero estos bebés se benefician con una plan nacional: el Estado les provee gratis (la droga es carísima) una gamaglobulina específica contra el virus sincicial respiratorio (VSR), que se les coloca cada 28 días mientras dure el ciclo de circulación del virus o la epidemia de bronquiolitis. Se los protege porque la enfermedad es gravísima en este grupo de pequeños.
- ¿Es verdad que la bronquiolitis y la tos convulsa pueden afectar al mismo tiempo?
- Sí. Estudios han demostrado la comorbilidad del virus VSR con la bacteria de la coqueluche o tos convulsa (bacilo pertussis). El 50% de los chicos contagiados con el VSR tienen a su vez la bacteria de la tos convulsa. Y como clínicamente no hay diferencia entre una y otra patología, hay muchos chicos que tienen síntomas parecidos, ya que el problema de los menores de dos meses es que no recibieron la vacuna contra la coqueluche. La vacuna trivalente acelular (contra tétanos, difteria y tos convulsa) figura en el calendario oficial, obligatorio y gratuito. Se la aplica en dosis a los 2, 4, 6 y 18 meses y refuerzos a los 5 y 11 años. La tercera dosis genera inmunidad.
Desinfectá los pisos
Limpiá todos los días el piso con un paño húmedo con agua y lavandina o con algún desinfectante. No usés escoba ni lampazo.
Repasá los muebles
Repasá varias veces al día las superficies del hogar con un paño con lavandina. Recordá que los virus sobreviven varias horas en el ambiente.
Combatí los hongos
Sacudí los colchones y la ropa de cama fuera de la casa. Dejalas unas horas al sol para evitar la formación de hongos.
Ventilá los cuartos
Cuando limpiés la casa, abrí todas las ventanas, sobre todo las de los cuartos de tus hijos, para que entre el sol y el aire puro y salga el viciado.
Evitá el humo
No permitás que fumen dentro de tu casa. No usés braseros, no prendás espirales ni sahumerios en el cuarto donde duerme el bebé.
Lavate las manos
Antes de atender a tu bebé y luego de cambiarlo lavate bien las manos con agua y jabón. Los virus se transmiten por simple contacto.