Oklahoma corrigió a tiempo errores defensivos y ofensivos y con un espectacular y productivo Durand (anotó 17 en el último cuarto) y un inspirado Wesbrook, remontó una desventaja de 13 puntos y se quedó con el importante primer juego de la final.
Miami salió decidido a manejar el desarrollo, y con una buena defensa y con la eficacia de Shane Battier (3 triples), y el aporte de Mario Chalmers, fue logrando sacar diferencias que oscilaron entre los 9 y 10 puntos para terminar arriba, por 29 a 22.
Se esperaba que los Thunder tuvieran una reacción, ya que habían estado muy erráticos en los lanzamientos y permeables en la defensa. Sin embargo, con la aparición de James y la buena entrada de Chris Bosh, fueron los Heat los que volvieron a dispararse a 13 (37 a 24).
Cuando entró en ritmo, Oklahoma, con la experiencia de Derek Fischer y las conversiones de Durant y de Westbrook, el local fue descontando ventajas para culminar perdiendo por 7 (51 a 44). En el tercer parcial, el local salió con otra mentalidad, mucho más agresivo en defensa, y en ataque pudo correr y desequilibrar con las penetraciones de Westbrook (12 tantos en esos 12 minutos), para empatar en 60 tantos.
No obstante, con el goleo de James, Miami volvió a ponerse por delante en el marcador: 66 a 62. Pero fue Oklahoma el que cerró mejor y se fue arriba en la pizarra por 74 a 73. En el último segmento con un Durant encendido, con Westbrook dedicándose a pasar el balón, y el apoyo del resto, los Thunder se fueron alejando en las cifras para finalmente ganar sin sobresaltos y mantener la ventaja de localía. (Télam)