LVIV, Ucrania.- Era el día del estreno del Grupo de la Muerte, y uno de los candidatos quedó, en efecto, más cerca de lo esperado del entierro en su debut en el torneo. "Prefería jugar feo pero ganar", aseguró Mark van Bommel, capitán holandés, tras la inesperada derrota por 1-0 ante Dinamarca en un partido en el que él y sus compañeros tuvieron muchas chances y fueron incapaces de aprovecharlas. Muy diferente fue la presentación de Alemania que, en un flojo partido, venció a Portugal por 1 a 0.

"Es increíble que hayamos perdido este partido, tuvimos tantas posibilidades y sólo concedimos una", se lamentó Van Bommel. Michael Krohn-Dehli fue el autor del único gol del partido a los 24' de juego. Morten Olsen, el eterno seleccionador danés, sacó una conclusión discutible tras el partido: "fuimos mejores".

"Tuvimos demasiadas chances para este nivel, y en el final nos negaron un penal clarísimo. Ahora tenemos que ganar contra Alemania. No será fácil, pero debe ser nuestra meta", señaló Bert van Marwijk, técnico holandés.

No será fácil porque Alemania demostró una vez más que saca petróleo de los campos de fútbol. Si en los últimos tiempos era costumbre de ver a un equipo ofensivo, ayer pareció pesarle a los jóvenes de Joachim Löw. Lejos de maravillar, Portugal buscaba el partido con más ganas y convicción que el equipo al que muchos ven como candidato a jugar la final.

Pero Alemania siempre es Alemania. Löw estaba por hacer ingresar a Miroslav Klose en lugar de Mario Gómez cuando éste recibió un centro llovido desde la derecha de Sami Khedira y se elevó convirtiendo en enanos a sus dos marcadores, el gigante Pepe y Joao Pereira, para marcar de cabeza el gol del triunfo. "No fue difícil. En ese momento pensé, 'una más vas a tener'. Y convertí el gol. Así es el fútbol", señaló el goleador.

Así, con Alemania y Dinamarca al frente de las posiciones, holandeses y portugueses se jugarán la vida el miércoles. Dinamarca chocará contra Portugal, en tanto que el lujoso estadio de Járkov será escenario de un gran clásico del fútbol mundial, entre una confiada "mannschaft" y la ahora urgida "naranja". (DPA)