Es duro trabajar en feriado. Uno se siente a contramano del mundo y tiene nostalgia de otros tiempos en los que se alineaba con el resto de la sociedad, y un poquito de envidia de los que están disfrutando del descanso. Muchos periodistas llegaron ayer henchidos de locro y folclore y uno hasta entonó varios "¡Aro! ¡Aro!", creando un clima festivo que duró lo que un suspiro. Pero pronto advirtieron que el diario de hoy era enorme y que había que cerrar las páginas con la consigna "bien y rápido". Al rato, no volaba una mosca. Sólo los cronistas de LAGACETA.com comentaban en voz baja acerca del impacto de algunos temas que atravesaban el diario on line (la revelación de lo que ocurrió con un chiquito asesinado hace 33 años en EEUU; el arresto del mayordomo del Papa) y por ahí se oía un "¡Gol de Barcelona!"; por lo demás, reinaba el silencio del trabajo febril. Es duro trabajar en feriado.