BUENOS AIRES.- Vaya si era una parada difícil para Vélez. El poderoso Santos pisaba sus dominios para arrebatarle la victoria y liquidar la cuestión en sus tierras. Pero el local salió airoso. Fue 1-0. La "V" durmió al carioca durante el primer tiempo y la cabecita oportuna de Mauro Óbolo se encargó del resto, desviando un centro y depositando la pelota en la red para el 1 a 0. El 9 no convertía desde febrero y se destapó justo.
El complemento fue otra cosa. Neymar se puso su equipo al hombro y comenzó a molestar como lo esperado en la previa. Sin embargo, la súper estrella no brilló lo suficiente. Con la mínima, la serie de cuartos quedó abierta. (Especial)