Noé Andrade, Verónica Pérez Luna y Martín Papa, entre otros, tuvieron algo en común en sus respuestas. No es que no celebren su trabajo, que tanto quieren y al que tantos años se han dedicado, pero plantearon las dificultades cotidianas, los problemas concretos que atraviesa la actividad, la crisis presupuestaria...

"Hacer teatro hoy en 2012, se ha convertido para mi grupo y para mí, en una odisea constante en donde van de la mano muy apretadas, la creación y la burocracia, lamentablemente. Desvelos, trabajo gratuito, aporte y riesgo económico personal es cosa de todos los días, porque concebir tu sueño lo vale. Pecar de romántica no es la cuestión y exigir lo que nos corresponde significa una dificultosa carrera", relata Noé Andrade, que hace casi 20 años integra el grupo La Vorágine y dirige la sala La Gloriosa.

Andrade toma distancia de cualquier egoísmo, y advierte que podría hablar de todas las emociones hermosas que implican el ser artista de teatro, pero... "lo haría si sólo me abocara a producir alguna obra de vez en cuando, los recursos económicos me sobraran y si sólo me contentara quizá con un placer personal egoísta, descomprometido, y no me afectaran tremendas políticas culturales convertidas en crisis para los artistas independientes", añade.

Lo masivo atenta
Verónica Pérez Luna (fundadora de Manojo de Calles), recuerda que en el siglo XX se pronosticaba la muerte del teatro en vista al avance del cine y la televisión: "sin embargo el teatro no tan sólo ha superado esta amenaza sino que también ha podido contra la insensibilidad y el desprecio de los gobernantes. El teatro es una viva resistencia a un mundo desigual y deshumanizado por el capitalismo, en su esencia está el contacto directo y personal. Cuanto más íntimo ese contacto se vuelve más profundo y transformador por ello me produce sospecha que las políticas culturales siempre estén poniendo el énfasis en la cantidad de público y no en la calidad y profundidad del hecho teatral. El verdadero teatro no puede convertirse en industria cultural; lo masivo atenta contra el teatro".

Espejo social
Martín Papa comienza la entrevista recordando que el teatro tucumano tiene una gran riqueza, diversidad e historia que es la envidia de otras regiones. "Pero en la actualidad, enfrenta recortes presupuestarios, tarifazos y ajustes. Se podría decir que el teatro se mira a través del espejo de la sociedad donde médicos y docentes autoconvocados, por ejemplo, luchan contra la negación sistemática de sus justos reclamos", describe Papa.

El actor reitera una y otra vez que el teatro independiente, sus salas, sus grupos, sus dramaturgos, actores y técnicos han reclamado sin éxito frente al recorte de los fondos, la caída del presupuesto.