ROSARIO.- Y sí, son unas Leonas de corazón valiente. Será reiterativo pero la garra, el corazón y la entrega que puso el seleccionado nacional en la semifinal ya es prácticamente una costumbre. Argentina venció por penales a Holanda 2-0 (2 a 2 en tiempo regular) y hoy, a las 20, jugará la final con Gran Bretaña, que derrotó a Alemania 2 a 0. Los goles albicelestes llegaron a través de Josefina Sruoga y Noel Barrionuevo, de penal. Descontaron Maartje Paumen y Carlien Dirske. Luego, Sofía Sánchez Moccia y Luciana Aymar cambiaron por festejos sus intentos en la definición.
La arquera Belén Succi fue la figura excluyente de la cancha al atajar los cuatro penales que intentó convertir Holanda. Fue el ángel guardián del equipo dirigido por Carlos Retegui. Succi no sólo atajó en la definición, sino también sacó varias pelotas clave. Ella y Aymar fueron las socias de una batalla que tenía sed de revancha y hasta de venganza por aquella final que el equipo europeo dejó sin festejo a Las Leonas en el Champions de 2011.
Nadie puede discutir que estas chicas sacan a relucir sus garras en los momentos justos. El Mundialista de Rosario puede dar fe. Holanda llegaba con la chapa de líder del ranking mundial y tenía que ratificarlo en este Champions. Es más, por momentos fue protagonista del partido y cada vez que salió de contragolpe lastimó.
Pero enfrente tuvo a un rival que nunca bajó los brazos. Y justo cuando parecía que el triunfo era "naranja", llegó el penal casi a los 70?. Lo convirtió Barrionuevo y fueron al alargue. En ese lapso, los dos tuvieron oportunidades para marcar el gol de oro, aunque las desperdiciaron.
Cuando llegó la hora de la verdad, ni Argentina ni Holanda empezaron bien. Succi tapó el primer penal a la australiana (en movimiento) y su colega europea hizo lo propio con D?Elía. Luego, la arquera argentina tapó el segundo, el tercero y el cuarto intento de gol holandés. Argentina ganó y se vengó de lo que pasó en 2011.