Los precios de la Costa, argentina y uruguaya, pueden ser un gran atentado para el bolsillo si no se toman los recaudos necesarios. Pero, con un poco de voluntad, es posible pasarla bien y vivir para contarlo. 

La Punta, La Barra y José Ignacio son algunas de las locaciones más caras de Punta del Este, no mucho más lejos se encuentra el centro de Maldonado, a donde se puede conseguir la misma calidad en alimentos a la mitad de los precios. "El consejo es no comprar en La Barra, salvo cuando te quedés corto de algo. Nosotros madrugamos y nos vamos al mercado y a la feria de Maldonado para comprar frutas y verduras, ahí en avenida De los Gauchos y Artigas. Son buenas y baratas", le explicó Fernando Del Carril, al diario La Nación.

Otro dato que hay que tener en cuenta para los que viajan al país vecino es el cambio. Ir con pesos argentinos o con dólares no es lo mismo. La moneda nacional equivale a 3,50 pesos uruguayos, considerablemente menos que los 5 charrúas que se conseguían el año pasado. Claro que cambiar pesos por dólares se volvió toda una proeza en el país, por eso el consejo para este verano es usar la tarjeta de crédito. En Buenos Aires, el saldo de las tarjetas lo convierten a pesos a la cotización oficial del día. 

"Llegamos ayer y ya nos sorprendimos. Todo está más caro. Una cerveza, una gaseosa, todo está a cuatro o cinco pesos más que en Buenos Aires. Y estoy hablando del supermercado. Todavía no salimos a comer afuera. Pero como todo está carísimo también en Buenos Aires, uno ya viene preparado psicológicamente", contó Nadia García, al diaro La Nación, todavía tratando de acostumbrarse a los precios de Pinamar.  Aunque esto no es nada si se tiene en cuenta que alquilar una carpa en alguno de los balnearios más "top" de este playa pueden costar entre  $ 8000 y $ 10.000 durante enero. En Mar del Plata, la suba de los precios se siente también en la sombra. Una carpa, desde mañana, costará $ 180 a $ 250 por día. Estacionar, por día, saldrá $ 60. 

Otro consejo, que funciona para cualquier playa o locación del mundo, es evitar las comidas afuera, comprar en un súper y cocinar siempre será más barato. Para los más perezosos, en Punta del Este, la comida preparada de los supermercados El Devoto y Tienda Inglesa es una alternativa a tener en cuenta, desde sushi a una suprema, para todos los gustos. Finalmente, si se quiere salir, las chiviterías son la mejor opción. El chivito, el sandwich clásico de uruguay, garantiza una panza llena y un bolsillo, casi, contento.

Comer barato en mardel saldrá por lo menos $ 10, si alguien se puede llenar con un pancho. Una milanesa $ 25 y una pizza grande desde $ 35. Las opciones de Mar del Plata son bastante más moderadas que las de  Cariló y Pinamar, donde un plato de pastas ronda los $ 45, más otros $ 30 de la salsa. (La Nación - Especial)