BELÉN.- "Nadie fue detenido porque todos los implicados eran hombres de Dios", informó el teniente coronel de la Policía palestina Khalel al-Tamimi -porra en mano-una vez que pudo restaurar el orden en la iglesia de la Natividad.
Dicen que el templo se construyó en el lugar donde nació Jesús, pero eso no impidió que unos 100 clérigos cristianos de distintas ramas se trenzaran a los puñetazos y que volaran escobas en medio de la limpieza de Navidad. Lo más sorprendente es que no es la primera vez que sucede. "Fue un problema trivial que se produce cada año", aseveró al-Tamimi.
La administración de la iglesia de Belén, la más antigua de Tierra Santa, es compartida entre clérigos de las iglesias Católica romana, Ortodoxa griega y Armenia. Cualquier cosa que se perciba como una invasión de los límites de jurisdicción inicia una pelea. Y ahora se desató durante la limpieza para las celebraciones ortodoxas de Navidad, que se celebran la semana que viene. (Reuters)