A Víctor León Díaz le encantaba bailar; tanto que ahora es lo que más extraña. "Para el Día del Amigo me llevaron a una fiesta. Una amiga me invitó a la pista; la música me gustaba, era del recuerdo; me levanté, traté, pero los pies no me respondieron..." Sus palabras no sólo le duelen a él, sino a quien las escucha. Y, para colmo, las pronuncia junto al árbol contra el que estrelló su cuerpo el 6 de enero. En la madrugada de ese día, un conductor lo embistió en Aconquija al 100. Víctor pasó cuatro meses internado y recién ahora está recuperando la movilidad.

"Yo jugaba a la pelota, iba a bailar... Ya no puedo", suspira. Mientras miles de chicos soñaban con los Reyes Magos, Víctor trabajaba: cuando se produjo el accidente estaba por fumigar un local comercial. Pasadas las 2 se bajó de su camioneta y un auto lo chocó; el conductor se fugó (días después se entregó a la Policía). Como perdió el bazo ya no puede fumigar. A Vialidad Provincial, donde se desempeñaba como radio operador, regresó hace poco.

"Una persona que atropella y que escapa no puede volver a manejar. Estoy seguro de que no me chocó a propósito, pero no se quedó a ayudarme. Es necesario hacer hincapié en la educación vial. Porque a las víctimas los accidentes nos destruyen la vida", insistió, apoyado en el bastón al que, por ahora, está atado.