"Hay un dato que es esperanzador", disparó Pablo Bulacio, director de Espacios Verdes. El funcionario explicó que cada 21 de septiembre se produce una afluencia masiva de jóvenes y de adolescentes a los espacios públicos de la ciudad. "Pero recogemos mucha menos basura que en cualquier otro día festivo. Esto quiere decir que estamos haciendo algo bien como sociedad: les podemos criticar muchas cosas a los jóvenes, pero ellos poseen más conciencia ambiental que los adultos", afirmó Bulacio.
De todos modos, aclaró que los adolescentes sí cometen daños. "Uno lo ve en las plazas que están cerca de las escuelas: los bancos están escritos y algunas farolas rotas", ejemplificó. "Pero el principal daño es la cantidad de basura que se arroja en los espacios verdes; recogerla lleva muchas horas de trabajo. Esto demuestra la falta de conciencia de los adultos", definió.