BUENOS AIRES.- Boca llegó a la cancha de Lanús con una racha de 16 partidos sin ganar. El local sumaba 7 partidos sin caída. Ambos son protagonistas del Apertura y buscaban consolidarse en el primer puesto de la tabla. En esta pelea de dos pesos pesados, el que quedó de pie fue el "xeneize", que logró de visitante un valioso triunfo por 2 a 1 y reafirmó sus aspiraciones en la pelea por el título.
El equipo de Julio Falcioni fue superior a lo largo de todo el encuentro y justificó la victoria por el gran trabajo colectivo. Así se afirmó como único puntero, algo que no lograba desde hace casi tres años. Además, ganó en cancha de Lanús, lo que no ocurría desde el Apertura 2009. Con esos antecedentes, los hinchas tienen motivos para ilusionarse.
La última vez que el "xeneize" cayó fue en un 0-2 justamente contra Lanús, en el Clausura pasado. De ahí en adelante cosechó ocho empates y nueve victorias. De esta manera, Boca sueña en grande. Superó a un rival durísimo y el jueves recibirá a Estudiantes, que viene de levantarse del letargo al superar Argentinos.
Luce sólido
Sin ser lucido, el trabajo de Boca fue sólido. El equipo dio muestras de una gran solidaridad entre todos sus hombres, jugó de la manera que le convenía, contó con una defensa sumamente aguerrida y con la conducción de Juan Román Riquelme terminó por plasmar una victoria indiscutible.
Lanús estuvo lejos de su mejor rendimiento. Le costó asimilar el temprano gol de Boca y, aunque consiguió la igualdad parcial en el arranque mismo del segundo período, nunca encontró la manera de llegar con claridad y penetración, además de evidenciar extraños desacoples defensivos.
En su primer ataque a fondo Boca movió la pelota de izquierda a derecha y apareció solo Darío Cvitanich, pero salvó Agustín Marchesín cediendo un córner. De ese tiro de esquina, ejecutado por Walter Erviti desde la derecha, la pelota se desvió y por el segundo palo apareció Lucas Viatri para conectar de volea y establecer el 1 a 0. Un gol en contra de Juan Insaurralde abrió un signo de interrogante que lo despejó unos minutos después Erviti al marcar el segundo tanto con un cabezazo
Boca sumó tres puntos clave, dejó atrás a uno de los equipos que surgía como candidato natural para pelearle el título y va definiendo un perfil de equipo confiable y seguro de lo que hace. (DyN)
El equipo de Julio Falcioni fue superior a lo largo de todo el encuentro y justificó la victoria por el gran trabajo colectivo. Así se afirmó como único puntero, algo que no lograba desde hace casi tres años. Además, ganó en cancha de Lanús, lo que no ocurría desde el Apertura 2009. Con esos antecedentes, los hinchas tienen motivos para ilusionarse.
La última vez que el "xeneize" cayó fue en un 0-2 justamente contra Lanús, en el Clausura pasado. De ahí en adelante cosechó ocho empates y nueve victorias. De esta manera, Boca sueña en grande. Superó a un rival durísimo y el jueves recibirá a Estudiantes, que viene de levantarse del letargo al superar Argentinos.
Luce sólido
Sin ser lucido, el trabajo de Boca fue sólido. El equipo dio muestras de una gran solidaridad entre todos sus hombres, jugó de la manera que le convenía, contó con una defensa sumamente aguerrida y con la conducción de Juan Román Riquelme terminó por plasmar una victoria indiscutible.
Lanús estuvo lejos de su mejor rendimiento. Le costó asimilar el temprano gol de Boca y, aunque consiguió la igualdad parcial en el arranque mismo del segundo período, nunca encontró la manera de llegar con claridad y penetración, además de evidenciar extraños desacoples defensivos.
En su primer ataque a fondo Boca movió la pelota de izquierda a derecha y apareció solo Darío Cvitanich, pero salvó Agustín Marchesín cediendo un córner. De ese tiro de esquina, ejecutado por Walter Erviti desde la derecha, la pelota se desvió y por el segundo palo apareció Lucas Viatri para conectar de volea y establecer el 1 a 0. Un gol en contra de Juan Insaurralde abrió un signo de interrogante que lo despejó unos minutos después Erviti al marcar el segundo tanto con un cabezazo
Boca sumó tres puntos clave, dejó atrás a uno de los equipos que surgía como candidato natural para pelearle el título y va definiendo un perfil de equipo confiable y seguro de lo que hace. (DyN)