La versión que Cibrian y Mahler elaboraron a partir de la novela de Bram Stoker expone al Conde Drácula desde sus sentimientos más profundos. Se trata de un monstruo que lleva consigo la pasión, lo animal, lo brutal, y que con su fuerza es capaz de revolucionar a toda la Inglaterra victoriana.

Drácula desafía al imperio, despertando sus debilidades, sus deseos y sus miedos. El personaje también es por momentos un niño, pero un niño insaciable, provocador, y muy solitario. Lo único que puede salvarlo -a él y a sus futuras víctimas- de la insatisfacción eterna es el amor.

Drácula desafía al imperio, despertando sus debilidades, sus deseos y sus miedos. El personaje también es por momentos un niño, pero un niño insaciable, provocador, y muy solitario. Lo único que puede salvarlo -a él y a sus futuras víctimas- de la insatisfacción eterna es el amor.

Drácula desafía al imperio, despertando sus debilidades, sus deseos y sus miedos. El personaje también es por momentos un niño, pero un niño insaciable, provocador, y muy solitario. Lo único que puede salvarlo -a él y a sus futuras víctimas- de la insatisfacción eterna es el amor.