Lautaro disfruta trepado al caballo. Es feliz cuando recibe todo el cariño que le da un grupo de voluntarios en la fundación "Minka". Ellos donan su tiempo para ayudar o dar contención a chicos con capacidades especiales. El voluntariado se mantiene encendido especialmente cuando se trata de pequeños y enfermos. En otros ámbitos, la asistencia sin fines de lucro viene en baja.