Las 300 familias que usurpan terrenos en Alto Comedero (ese barrio gigantesco del suroeste de San Salvador de Jujuy que muchos tucumanos visitan para comprar ropa en su inacabable feria) ya dijeron que no. No se van a ir. Se lo gritaron al Gobierno, que los intimó a que dejen los predios que ocupan. Y se lo aseguraron a los enviados de Milagro Sala, cuando les fueron a "comunicar" que debían levantar la toma.
En la vecina Perico, que después de la capital es la ciudad jujeña con más ocupaciones, los tres accesos están bloqueados por piquetes.
El gobernador, Walter Barrionuevo, denunció que hay infiltrados y le apuntó al candidato a presidente del peronismo disidente, Eduardo Duhalde. "Tengo fundados temores de que sectores del duhaldismo estén traslando problemas locales al ámbito nacional", se despachó.