"Yo no voy a ir a hacer fila para que me den un lote, si ya estoy en este terrenito. Yo quiero este", explica sonriendo Pablo Daniel Iturre, junto a su carpa levantada en un predio usurpado ubicado justo al frente del organismo oficial donde ayer miles de jujeños fueron a inscribirse al plan "Un lote para cada familia jujeña que lo necesite". En esa contradicción se encuentran los habitantes jujeños, que no logran ver un fin a la problemática social-habitacional que aqueja a la provincia. La buena noticia de la jornada fue que la fisonomía de San Salvador se modificó ayer: algunos terrenos que se encontraban ocupados amanecieron desiertos.