La ciudad es una selva en la que se impone la ley del más fuerte: el automovilista. Son pocos los que respetan las normas, y mucho menos a los transeúntes. Las sendas peatonales suelen ser elementos decorativos. ¿Cómo se soluciona este problema de convivencia urbana?
El riesgo de ser peatón en Tucumán
LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO