A las 23 del martes empezaron a armarse las trincheras para la guerra contra el tiempo y contra el frío: cartón al piso, reposeras, mate, colchas colorinches, naipes, y cigarrillos (muchos cigarrillos). Faltaban varias horas hasta las 7, cuando empezarían a dar los números para sacar el DNI digital en el tráiler instalado en la plaza Independencia. Pero muchas de las previsiones estuvieron de más: para suerte de los más de 200 ciudadanos que pasaron la noche en el paseo público, los organizadores organizaron mucho mejor las cosas luego del trastabilleo inaugural y lograron ordenar el asunto.

A la medianoche ya eran unas 60 personas las que esperaban su turno para entrar en la fábrica móvil que estará hasta fin de mes en Tucumán. Venían de todos lados de la provincia, muchos acostumbrados a los "trámites-campamento". "El año pasado también me amanecí para pedir la libreta de la Asignación Universal por Hijo en Central Córdoba, pero al menos estábamos bajo techo", recordó Jennifer, de 20 años.

Aunque los vecinos de la fila se lo advirtieron, la joven hizo el intento y no lo logró: nunca había tramitado la actualización de los 16 años, y cuando llegó el momento de entregar los turnos, se tuvo que volver a su casa en el barrio Juan XXIII, desvelada y con la cara larga.

Se apiadaron

A las 3.30, Mirta Molina volvió a agarrar el tejido que había abandonado hacía unas horas. "Una gorrita y una mantita para mi sobrina", dijo, sin despegar sus manos de araña de la lana rosa. Delante de ella, una pareja mayor cambiaba el turno para hacer equitativo el uso de la única reposera que habían llevado.

- ¿A ver qué hora es ya? Las cuatro menos cuatro...

- Dejá de mirar ese reloj que no se pasa más el tiempo.

Entre los refunfuñes, las risotadas y las conversaciones privadas que se convertían en públicas, apareció alguien del otro lado de la valla. Traía en su mano la llave del tráiler y también la del fin de la espera helada y emblanquecida por una luna que de a poco -muy de a poco- se escondía detrás del edificio del Instituto Ítalo Argentino.

Eran las 5, y habían anunciado que los turnos se darían desde las 7. Pero nadie se quejó: la espera, con niños y bebés en brazos ya era insalubre. "Tomamos la decisión sabiendo las complicaciones, pero ya había mucha gente que posó la noche aquí. Por eso, hoy los números se entregarán a las 5.30", aclaró al mediodía Dante Loza, titular del Registro Civil.

A las 6.30 ya no había números, y eso generó malestar y un corte de calle momentáneo. Sólo los que pasaron la noche en la plaza se fueron a su casa con la certeza de que podrían, por fin, empezar su trámite unas horas después.