BUENOS AIRES.- La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, decidió hablar por primera vez tras las denuncias contra Sergio Schoklender y advirtió que si el ex apoderado de la fundación que preside "cometió un delito tendrá que pagar".
En medio de la polémica, Bonafini dijo que su relación con Schoklender comenzó a decaer en 2010. "Hace un año empecé a tener discusiones con él porque quería convertir a la Fundación en una empresa. Yo le decía, somos todos soldados de este proyecto nacional y popular", subrayó Bonafini. Y aseguró: "yo quiero que esto siga siendo una fundación, como está". En tanto, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, intentó alejar al Gobierno nacional de las denuncias, mientras se espera que el juez federal, Norberto Oyarbide, haga hoy anuncios en relación con la investigación que dirige. (Especial)