LA PLAZA DEL DESCONTROL
Estoy totalmente sorprendida de lo que pueden hacer los jóvenes de colegios y escuelas secundarias en la vía pública. Y digo esto porque en la plaza Irigoyen, donde día a día circulan miles de personas que entran a Tribunales, se puede ver los espectáculos de alumnos tomando bebidas alcohólicas a plena luz del día y siendo parte de hechos de violencia entre ellos mismos. El 13/5 la situación se descontroló de tal manera que había dos policías que trataban de sacarles las bebidas alcohólicas, pero sólo eran objeto de burlas y corridas. ¿Es posible que los directores de escuelas, autoridades y padres mismos miremos a otro lado sin hacernos cargo? Pido a las autoridades más control policial sobre esa y otras plazas de la ciudad y a los padres que cuiden a sus hijos porque el daño que se están provocando es irrecuperable.
Silvana del Valle Díaz
sil_dz@hotmail.com
CLÍNICA
Todavía no tengo muy claro. ¿Cuál es el lugar que le corresponde estar a un discapacitado mental adulto y a menudo con problemas sensoriales y motores? ¿Cuál es el lugar en el cual pueden sociabilizarse -además de la familia- y tomar contacto con otros compañeros y compañeras que se encuentran en una situación similar y en donde tengan personal especializado que les ayuden a desarrollar ciertas habilidades, hábitos, talentos; por mencionar algunos? ¿De qué manera y bajo cuáles normativas se habilita una institución en esta provincia para recibir personas como las que estoy mencionando? Estoy hablando de mi hermano con síndrome de Down, de 56 años quien asistía a una clínica desde hace unos pocos años. Allí concurría muy feliz porque era su segundo hogar, un lugar con mucha contención, atención, salidas y actividades lúdicas, físicas, etcétera. Todo ello contribuía a su bienestar. Si bien no es un niño, su necesidad es un poco más demandante que la de sus otros compañeros ya que estamos hablando de un "anciano" con miopía extrema, por lo que debía estar bajo vigilancia muy cercana cuando salían en grupo, cuando hacían obras de teatro, murgas, etcétera o cuando simplemente necesitaba ir al baño (siempre hemos agradecido esto). Desde que hubo reducción de personal a comienzo de este año (de pedagogos fundamentalmente) coincidió con un cambio de carácter de mi hermano, aparición de lesiones físicas inexplicables por parte del personal del instituto y por último, el día 4 de abril lo enviaron en su transporte habitual a las 15 con el pie inflamado y mucho dolor. Tuve que llamar una ambulancia para trasladarlo para que reciba atención médica ya que no podía caminar, resultando en una fractura de los huesos del pie. Este hecho ocurrió en la citada institución, sin saber cómo y bajo qué circunstancias; según me informan fue por la mañana y sin recibir consulta ni atención médica, sólo un analgésico (cabe aclarar que cuenta con seguro médico). Escribo esta carta a quien le corresponda, para que realice auditoría sobre las condiciones de este tipo de instituciones (tanto de los recursos físicos y humanos como de procesos de atención calificados) por las cuales el Estado además paga unos 5.000 pesos, en este caso el PAMI.
Deborah Chapman
dluluchapman@hotmail.com
cortes en el centro
Deseo felicitar al equipo de la Municipalidad, responsable de planificar los cortes sorpresivos que se despliegan de pronto al mejor estilo piquetero y que vienen sucediendo todos los días hábiles en las congestionadas calles del microcentro, en el horario pico de las dos de la tarde, con exactitud Suiza. Pero creo que si aportáramos una pizca de sensibilidad (léase inteligencia), podrían llegar a darse cuenta de que con esta actitud insensible y arbitraria sólo consiguen irritar a todos aquellos que a esa hora llevan chicos a los colegios, y a los que salen de sus trabajos. También, a los que quieren ingresar a sus hogares con sus vehículos pero se ven frustrados sin ninguna explicación y descubren que dan vueltas sin sentido, hasta que luego de unos 40 minutos, terminan por entender que están obligados democráticamente a dejar sus autos en alguna guardería. Asumiendo que tal desconsideración se debe sólo a una falta de inteligencia, me permito sugerir que estos trabajos deben ser ejecutados después de las 10 de la noche, cuando el caótico tránsito vehicular ha disminuido considerablemente o también los sábados por la tarde, después de las 15.
Humberto Hugo D?Andrea
hdandrea95@gmail.com
maridos que ayudan
Según informa LA GACETA del 14/5: "En Inglaterra, el porcentaje de divorcios es menor en las familias en las que el marido ayuda a la esposa en las actividades domésticas, en las compras y en el cuidado de los chicos. Así lo indica una investigación sobre 3.500 parejas británicas que realizaron investigadores de la London School of Economics and Political Science (LSE)". La información es tan interesante como el tema, que requiere ser analizado fríamente (Non calentarum?). Sabido es que los argentinos somos tradicionalmente machistas, razón esta por la cual será muy difícil introducir la buena idea -proveniente de tan lejano lugar- tendiente a fortalecer los vínculos matrimoniales. A decir verdad, que yo sepa, en ninguna parte dice que la mujer debe vivir esclavizada al trabajo doméstico y su esposo simplemente observarla. Eso, creo, es una costumbre adquirida socialmente y, en muchos casos, transmitida de generación en generación. Si lo observamos desde lo religioso, por ejemplo, en la Biblia se narra que la mujer le es dada al hombre como complemento y a ambos les es asignada la misión de crecer, multiplicarse y dominar el mundo. Misión esta que comprende la totalidad de los actos laborales y creativos del hombre y la mujer, compartidos en conjunto. Si lo vemos desde lo meramente humano, la idea se entiende mejor, en el reproche implícito en una frase repetida por las mujeres en la vida matrimonial: "¿Vos te cansás?... Yo también me canso". Una conocida frase dice: "La vida compartida es mejor". Si a la misma le sacamos el tinte de lirismo que le asignamos, para convertirla esencialmente en práctica, nos sería harto beneficiosa. Tanto como si los hombres dejáramos de reflejarnos en la expresión que dice: "Yo no tengo en el amor quién me venga con querellas; como esas aves tan bellas que saltan de rama en rama, yo hago en el trébol mi cama y me cubren las estrellas" (Martín Fierro)? ¡Picarones!
Daniel E. Chavez
edchavez58@yahoo.com.ar
Y LE LLEVARON LA CARTERA
Ya no sorprende leer en los diarios de motoarrebatadores atacando mujeres; todo parece normal, pero causa tanta impotencia e indignación que se hable de que la seguridad ha mejorado y que la Patrulla Urbana y las cámaras, y bla bla. Y lo que es peor es el miedo posterior, como queda una después de haber vivido este momento. Hace unas noches estaba sentada en un bar de Laprida y Santiago cuando un ladrón en moto subió a la vereda entre las mesas y clientes allí sentados, para arrancarme la cartera. A pesar de mis gritos, nadie se metió ni intentó nada, ni siquiera el personal del bar. El mozo salió solamente a limpiar los vidrios rotos que, obviamente, se habían caido; tampoco me preguntaron cómo estaba; aunque, eso sí, no se olvidaron de cobrarme, menos mal que mi hija tenía plata. La frutilla del postre fué cuando quise poner la denuncia y en la Patrulla Urbana de calle Maipú me preguntaron todo -cómo era el ladrón, cómo era la moto, ¿Andaba solo?- para luego contestarme "ahhhh... no se puede tomar la denuncia, tiene 72 horas". Para qué me preguntó tanto el policía, si no iba a hacer nada?
Mirta del valle Núñez
mdvnunez@hotmail.com
ESCUELA MUNICIPAL
¡Qué impotencia!... Es lo que siento como ciudadana responsable y fundamentalmente como mamá. La escuela Gabriela Mistral lleva de paro 13 días, o sea el trimestre perdido. ¿Por qué no se ponen las pilas las autoridades? También son niños tucumanos y deben asistir los 180 días de clases que pregona la ministra. Es desesperante la situación; no podemos esperar que se cumpla la burocracia de un trámite. ¡Es urgente retomar las clases! ¡Que lean todos los políticos esta carta, por favor!
Adriana Mistretta
San Miguel 280
S.M. de Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.