Los patios de dos casas, una gran olla caliente y una cancha de fútbol cinco enmarcaban el evento solidario y cortaban el frío de la tarde de Campo Herrera. Adentro, el chocolate, jugadores de Atlético y San Martín y cientos de niños desesperados por estar con sus ídolos le pusieron color a la tarde.
"La idea era traer a los niños del interior para que conozcan a los jugadores. Ambos planteles colaboraron en esta idea que tuvimos con ?Fito?", confesó Miguel Robledo, secretario de Gobierno de Famaillá, coorganizador el evento junto a Javier Páez y su iniciativa llamada "Ayudame a ayudar".
Primero estuvieron los incansables pedidos de autógrafos y las fotos. Ischuk, Buffarini, Gallardo, Rodríguez y Álvarez (además de "Satanás"),Oreja, De Muner, Bustos y Pereyra accedieron a los pedidos. Entre ellos, los de tres niñas de 12 años que corrían de aquí para allá con fibrones negros en las manos, pero sin papeles dónde asentar las firmas. "¡Nos pusimos muy nerviosas y emocionadas cuando los vimos!", contaron Elizabeth, Abigail y Carolina que dejaron que los jugadores estampen su autógrafo en la ropa que traían puesta.
Luego fue el momento de un breve picado entre "santos" y "decanos" más algunos niños que los acompañaron. Ezequiel Aguirre, de 19 años, pese a su dificultad de crecimiento, tuvo el honor de convertirle un gol a "Pulguita", que ofició de arquero. "Al final, son mejores los jugadores de San Martín", chicaneó el joven "decano".
Durante el partido también se escuchó el "¡uh!" de la tribuna. En un rechazo y sin querer, Álvarez peloteó a un niño distraído. "Estaba viendo el partido, me distraje y me dieron el pelotazo. Ni vi quién fue", reveló Hernán Gramajo (12). Después llegó la hora del chocolate caliente para llenar la panza. El corazón ya lo estaba..