LA GACETA confeccionó una entrevista imaginaria con el sabio, de cuya muerte se cumplen hoy ocho décadas. Lillo habla de su vida con la misma pasión con la que elaboró sus famosos herbarios. Fue una figura extraordinaria, un orgullo para la provincia, y su legado así lo demuestra. En la sede de la Fundación que lleva su nombre (foto) se lo recordará con un acto.