La desoladora inmundicia de un basural; la tristeza de un parque que no llega a ser del todo parque; el recuerdo borroso de lo que alguna vez fue una plaza; la bronca que pierde intensidad a medida que la infracción se va convirtiendo en norma... A la ciudad se la vive, se la disfruta y también se la sufre. Y mientras los reclamos se vuelven crónicos y las respuestas no llegan, el amor por la urbe en la que a uno le tocó vivir puede tornarse desilusión.

"Hay gente que se queja porque hay un caño roto y la calle está llena de agua, pero hay otros que protestan porque directamente no tienen servicio de agua potable", comparó la urbanista y docente de la UNT Olga Paterlini. Y sus palabras son una clave para definir la multiplicidad de conflictos que se presentan en la ciudad.

Las inquietudes de los vecinos llegan todos los días a la redacción de LA GACETA, lo cual motivó una recorrida por distintas zonas de San Miguel de Tucumán para registrar algunos de los problemas que padecen los ciudadanos -y que denuncian- y describir situaciones que se producen en distintos lugares y por las cuales se reclaman soluciones.

El periplo incluyó ocho puntos: la avenida Wenceslao Posse, donde se ubican los lavacoches; el sector del parque Guillermina que da a la avenida Adolfo de la Vega, la avenida de circunvalación oeste; la intersección de Santa Fe y Marco Avellaneda (cortada por las vías del tren); el complejo Sarmiento, los basurales en la zona de La Costanera, camino al aeropuerto; la vieja cancha de básquet de Marco Avellaneda y San Juan; y el predio de la ex Papelera.

En cada uno de estos sectores hay vecinos que piden que el municipio realice acciones que generen mejoras. Sienten que a veces demoran en concretarse o, directamente, no se concretan.

De un lado a otro

El paso siguiente fue dirigirse a la Municipalidad a buscar las respuestas que esperan los habitantes de estos sectores de la ciudad. Los funcionarios explicaron que las obras se realizan de acuerdo con planificaciones y que el objetivo es resolver todos los problemas que padecen los vecinos. "Pero, por ejemplo, con el tema de los basurales, se presentan dificultades: cuando logramos erradicar uno en determinado lugar, se traslada a otro punto y es necesario realizar nuevas acciones para que desaparezca también de ese sector", ejemplificó el subsecretario de Obras Públicas, Atilio Belloni.

"Las prioridades del municipio tienen que ver con criterios de cada administración. Pero el ciudadano se siente olvidado cuando, por alguna razón, el problema que reclama no es solucionado", explicó el urbanista Julio Middagh. Con estas palabras definió lo que sienten numerosos ciudadanos.