BUENOS AIRES.- Angel Cappa dejó de ser el entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata y mañana tomará la posta Ariel Pereyra, actual coordinador de las divisiones inferiores de la entidad del bosque. Cappa estaba dispuesto a permanecer en el cargo ni bien terminó el partido del viernes ante Newell's, con una nueva derrota por 2 a 1, aún si el equipo llegaba a perder la categoría, pero los dirigentes optaron ayer por pedirle la renuncia e invitarlo a hacerlo de común acuerdo.

La magra cosecha de 11 puntos sobre 36 posibles, el riesgo cada vez más marcado de descenso y el malestar de los aficionados terminaron por impulsar a los dirigentes a dar por terminado antes de tiempo el ciclo del DT. El DT interino asumirá como un bombero llamado de urgencia para tratar de revertir la situación que es por demás complicada, ya que el equipo se halla en zona de descenso directo a siete fechas del desenlace de la temporada.

Cappa en las primeras horas de ayer todavía conservaba la esperanza de encontrar soluciones. "Cuando asumí un compromiso con Gimnasia lo hice con todos los peligros que eso traía. No era una situación fácil para agarrar, estaba casi condenado y se corría el peligro que se está corriendo ahora. Asumí el compromiso con todas las consecuencias. Pero no depende sólo de mí", había afirmado más temprano el entrenador.

En declaraciones radiales, Cappa se había mostrado confiado en enderezar el rumbo: "Siento que lo puedo modificar. Después hay que ver si es verdad lo que siento. Una victoria puede empezar a cambiar las cosas", había señalado. Pero por la noche la comisión directiva resolvió dar por finalizada su gestión al frente del plantel "tripero". (DyN)