BUENOS AIRES.- Luego de que la Justicia de Suiza había pedido información sobre las causas judiciales en las que se investiga al líder de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, y el anuncio de un paro nacional efectuado el jueves por el sindicato de Camioneros, un vasto sector de la opinión pública consideró la decisión de Moyano como un hecho negativo.

Según una encuesta realizada el fin de semana pasado por la consultora "Opinión Autenticada" y publicada por el sitio Perfil.com, el 79% de los consultados consideró negativo el impacto de la medida.

El plan, cuyo objetivo era paralizar los servicios de transporte de todo el país, que luego fuera suspendido por el líder del sindicato de Camioneros, fue visto como positivo sólo por el 6,3% de los encuestados. Los datos surgen de un relevamiento efectuado sobre 1.000 casos en el Área Metropolitana de la provincia de Buenos Aires.

Asimismo, el relevamiento analiza las consecuencias de la convocatoria a la huelga y a su posterior levantamiento. El 69,5% de los entrevistados aseveró que el anuncio afectó de manera negativa la imagen de Moyano. A la par, un 37,5% consideró que el principal afectado fue el Gobierno nacional.

Beneficiados

En base al sondeo de "Opinión Autenticada", un 14,5% opinó que el Poder Ejecutivo había resultado mejor parado ante la situación, mientras que un porcentaje más lejano, un 9,1%, estimó que Hugo Moyano había salido fortalecido.

Del mismo modo, el 48,9% de la oposición política, siempre en base a los datos de la consultora, no habría resultado perjudicada.

Como se recordará, el líder de la CGT enfrenta un exhorto que promovió la Justicia suiza, por la presunta vinculación del sindicalista con un empresario argentino sospechado de lavado de dinero. Moyano anunció el viernes último un paro, en respuesta a una supuesta persecución judicial, aunque con el correr de las horas aclaró que esa medida quedaba suspendida, supuestamente por el escaso apoyo que recibió de otros sindicatos, y del silencio del Gobierno sobre el caso.

En este sentido, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, había considerado desproporcionada la reacción del jefe de la CGT y calificó que la suspensión de la medida fue razonable. "Hay una estrategia de esmerilamiento y de desprestigio permanente sobre los dirigentes sindicales, sobre todo aquellos aliados del Gobierno que generó una reacción desproporcionada de parte de la CGT", dijo el funcionario, en declaraciones a un programa de radio "La Red". (DyN-Especial)