BUENOS AIRES.- Ni el regreso de Juan Román Riquelme bastó para darle a Boca auténtica estatura de equipo y Olimpo aprovechó para llevarse de La Bombonera un indiscutible triunfo por 2 a 0.
El triunfo, que no sólo lo saca de la zona de Promoción, sino que lo deja como líder exclusivo del torneo Clausura, se edificó con un estupendo trabajo de Martín Rolle y del uruguayo Roberto Brum como individualidades destacadas, pero con el esfuerzo y la convicción de todo un equipo que no mostró puntos débiles.
Riquelme fue lo más rescatable en el perdedor, pero no fue suficiente su aporte, ya que todo Boca jugó a ciegas, jamás encontró el partido y estuvo cerca del empate, pero no lo logró.
Por eso el "xeneize" acumuló su tercer revés consecutivo, su cuarta presentación en serie sin ningún gol, lo que lo llevó a dejar la cancha envuelto en silbidos e insultos, en particular para su director técnico Julio Falcioni. A lo largo de todo el primer tiempo Olimpo fue el equipo mejor armado; con ideas claras; con Brum muy sólido en la contención en la mitad de cancha y con Rolle y el paraguayo Néstor Bareiro muy dinámicos, por lo que establecieron una superioridad evidente.
En Boca Riquelme no encontró a nadie que sintonizara su misma frecuencia. Durante los primeros 20' del complemento se vio lo mejor del enlace y con su conducción el equipo creció y se acercó a la igualdad. Pero el triunfo fue para Olimpo, con toda justicia. (DyN)
El triunfo, que no sólo lo saca de la zona de Promoción, sino que lo deja como líder exclusivo del torneo Clausura, se edificó con un estupendo trabajo de Martín Rolle y del uruguayo Roberto Brum como individualidades destacadas, pero con el esfuerzo y la convicción de todo un equipo que no mostró puntos débiles.
Riquelme fue lo más rescatable en el perdedor, pero no fue suficiente su aporte, ya que todo Boca jugó a ciegas, jamás encontró el partido y estuvo cerca del empate, pero no lo logró.
Por eso el "xeneize" acumuló su tercer revés consecutivo, su cuarta presentación en serie sin ningún gol, lo que lo llevó a dejar la cancha envuelto en silbidos e insultos, en particular para su director técnico Julio Falcioni. A lo largo de todo el primer tiempo Olimpo fue el equipo mejor armado; con ideas claras; con Brum muy sólido en la contención en la mitad de cancha y con Rolle y el paraguayo Néstor Bareiro muy dinámicos, por lo que establecieron una superioridad evidente.
En Boca Riquelme no encontró a nadie que sintonizara su misma frecuencia. Durante los primeros 20' del complemento se vio lo mejor del enlace y con su conducción el equipo creció y se acercó a la igualdad. Pero el triunfo fue para Olimpo, con toda justicia. (DyN)