BUENOS AIRES.- Así como la fe, cuando dos grandes se desafían entre sí son capaces de mover montañas. Pero lo que Racing y Estudiantes movilizaron ayer fue la cima del Clausura. Es que la "academia" llegó como único puntero del campeonato y justo contra el "león" necesitaba mantener tal condición a como de lugar. No fue así.
La promesa de gran partido en Avellaneda calentó la previa, sin embargo, el primer tiempo no tuvo goles. Racing fue quien dirigió la batuta pero no le alcanzó para abrir el marcador. El "pincha" se limitó a defender su arco y sólo trató de adelantarse a través de las pelotas paradas que tuvo a su favor. Miguel Ángel Russo había tirado toda la carne al asador: Teófilo Gutiérrez, Pablo Lugüercio y Gabriel Hauche fueron de temer para Estudiantes.
En el complemento el colombiano Gutiérrez logró marcar pero su gran definición no sirvió para nada, ya que el árbitro la anuló por off side, a instancias de uno de sus asistentes. Grueso error del línea, y del juez. Ese tanto hubiese cambiado la historia del partido. Pero como dice la canción, "cambia, todo cambia". Jorge De Olivera no pudo evitar el destino de la exquisita pegada de Hernán Rodrigo López. "Ro-Ro" giró como pudo y la dio de puntín y por arriba desde afuera del área. Golazo. Quedaban minutos para el final y Racing no pudo cambiar la historia, porque esta vez la contundencia faltó a la cita. Con el 0-1 la "academia" le cedió la cima a Olimpo (le ganó a Boca) y le dio al "pincha" un lugarcito entre los escoltas. (Especial)
La promesa de gran partido en Avellaneda calentó la previa, sin embargo, el primer tiempo no tuvo goles. Racing fue quien dirigió la batuta pero no le alcanzó para abrir el marcador. El "pincha" se limitó a defender su arco y sólo trató de adelantarse a través de las pelotas paradas que tuvo a su favor. Miguel Ángel Russo había tirado toda la carne al asador: Teófilo Gutiérrez, Pablo Lugüercio y Gabriel Hauche fueron de temer para Estudiantes.
En el complemento el colombiano Gutiérrez logró marcar pero su gran definición no sirvió para nada, ya que el árbitro la anuló por off side, a instancias de uno de sus asistentes. Grueso error del línea, y del juez. Ese tanto hubiese cambiado la historia del partido. Pero como dice la canción, "cambia, todo cambia". Jorge De Olivera no pudo evitar el destino de la exquisita pegada de Hernán Rodrigo López. "Ro-Ro" giró como pudo y la dio de puntín y por arriba desde afuera del área. Golazo. Quedaban minutos para el final y Racing no pudo cambiar la historia, porque esta vez la contundencia faltó a la cita. Con el 0-1 la "academia" le cedió la cima a Olimpo (le ganó a Boca) y le dio al "pincha" un lugarcito entre los escoltas. (Especial)