Roberto Fernández pasó inadvertido para la mayoría de los medios de comunicación. Es el preparador físico de Atlético, pero además cumple otras funciones, según comentan los integrantes del plantel. El "profe" es un verdadero motivador. Por ejemplo: antes del clásico con San Martín llevó a la concentración varias notas publicadas en LA GACETA en las que Carlos Roldán anticipaba la victoria del "santo". Todos juraron a muerte no perder.
"Gracias a Dios, esta parte de la temporada fue muy buena para nosotros en todo sentido. Después del partido contra Merlo le comentaba a mi colega lo increíble que fue no tener que lamentar un desgarro en 18 partidos. Eso, para mí, que soy el encargado de que los muchachos rindan en el campo, es excelente", sostuvo orgulloso el también árbitro oficial de los picados.
La fórmula del éxito del equipo es compartida. "Los jugadores se brindan y entregan todo en cada entrenamiento. No sólo se trata de estar bien físicamente, sino también hay que estarlo de la cabeza. Uno debe concentrarse y hacer bien todo. Aparte, esto viene de arriba. El apoyo que nos brinda la dirigencia es fundamental. Lo que pedimos, lo tenemos", destacó Fernández.
Rutina diaria
Las vacaciones ya comenzaron para los jugadores, pero ello no quiere decir que no deban cumplir determinadas tareas. Sí, hay que trabajar. "A los muchachos les di descanso hasta el sábado. De ahí en adelante tienen programadas rutinas de fuerza que deben realizar durante una hora y cuarto", comentó Fernández, que no le pierde pisada a la pretemporada en Santa Teresita, del 5 al 20 de enero.
"Es fundamental que ellos cumplan con esas pautas así no les cuesta tanto arrancar -opinó el profesional-. Tenemos que hacer un gran esfuerzo; esa es la única forma de darle una alegría a la gente". Fernández está contento por su paso por Tucumán, y expectante por lo que deberán sortear el próximo semestre. El ascenso es el sueño de todos.