"Hace tiempo tuve la oportunidad de enviarles una fotografía de un árbol derribado por una tormenta, que estaba ubicado en la esquina de Santiago y Asunción. Ha pasado más de un año y nunca se repuso el árbol. Hoy la vereda está en reparación, y no hay miras de que se vaya a plantar un nuevo árbol para reponer el derribado", se lamenta el lector José Lomas en una misiva enviada al diario.
Junto con la carta, Lomas mandó una angustiante serie de fotografías de su autoría. En ella documenta el avance de la deforestación del arbolado urbano en la capital tucumana, lejos hoy de justificar el calificativo de "Jardín de la República".
"Por ello tomé la camara de fotos y registré como está la esquina hoy y cómo era cuando el árbol ya estaba derribado sobre la vereda", cuenta el lector.Movilizado por esta situación, Lomas fue más allá de esta esquina con su cámara y registró otros lugares de la ciudad donde los árboles son talados o se caen y no se reponen.
"Además -explica-, registré en el Parque Avellaneda y en el Cementerio del Oeste como el "mega proyecto" del Ejecutivo Municipal de forestar y re-forestar la ciudad aún no llegó. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, por ello le envío estas fotos con la intención de que alguna autoridad actúe y al menos empiecen a reponer los árboles".
Luego el lector recuerda que "hace unos años leí en LA GACETA los benefecios que aportan los árboles, entre ellos atemperar las temperaturas del verano, absorver ruidos, oxigenar el aire, además embeller el "Jardín de la República". Al margen de mi humilde aporte, con fotos puntuales, toda la ciudad necesita una fuerte atención de su árbolado urbano", concluye Lomas. LA GACETA ©